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Opinion

Por: Wilson Arias Castillo

La mayoría de ex Presidentes del país y exdirectivos de la entidad se lavan las manos cuando se habla de corrupción y amenazas contra el SENA. Ahora resulta que hasta Álvaro Uribe utiliza las denuncias de SINDESENA para criticar el contratismo en este establecimiento público. Él, que lo utilizó y desarrolló febrilmente, él que perfeccionó los mecanismos para multiplicarlo y los puso a dura prueba, para que resistieran los embates siempre más voraces de sus sucesores. Hay que reconocer, sin embargo, que Alfonso Prada y Gina Parody vinieron a ser sus exponentes destacados.

Por cuenta de la polarización y la pelea Santos -vs- Uribe, corremos el riesgo de que cualquier denuncia sea utilizada por el bando contrario. De modo que la decisión de SINDESENA de defender la entidad integralmente, enfrentando a cada gobierno casi en solitario pero con toda aplicación y fuerzas, puede dar lugar a que cada parte aproveche sus reclamos para sacar pecho. Precisémoslo entonces: unos y otros han infligido idénticos daños a este establecimiento. Se parecen, ya lo habíamos explicado: es que un santista de hoy es con frecuencia un uribista de ayer.

Así que, antes de hablar de la tragedia actual del SENA conviene recordar el nivel de corrupción en que sumió el uribismo a la entidad. Ello ayuda a establecer paralelos que aporten al análisis.

Un caso que lo ejemplifica ocurrió en la regional Cesar, donde el paramilitarismo logró realizar convenios con el SENA en nombre de la tecnología, la innovación y el empresarismo, tan de moda por esos días. Recordemos: el binomio Uribe + Montoya había impuesto a la institución una nueva carga a la que dedicaron grandes recursos –a la postre bastante cuestionados–, la incubación empresarial. Entonces los cazadores de rentas buscaron en esa actividad del SENA un nuevo filón. Y entre ellos llegaron los paramilitares, de los que se sabía que no sólo desplegaban masacres y acaparaban tierras y ganados, y comercios de diverso tipo, sino que por entonces habían coronado nuevos negocios: “contrabando de gasolina, de arroz y de vehículos; juegos de azar, prostíbulos, mototaxismo, el control de la ‘seguridad’ en los llamados San Andresitos y parte del negocio de la salud a través de las Administradoras de Régimen Subsididado (ARS)” i.

Para dolor de la comunidad educativa, se vino a establecer que en la regional Cesar el SENA había escogido para el efecto como socio estratégico a FUNPAZCOR, la fundación creada por Fidel castaño Gil. Audaces ellos, el seguimiento del abrazo entre FUNPAZCOR y el SENA se lo encomendaron a la Oficina del Programa “anticorrupción” de la Presidencia de la República de Álvaro Uribe Vélez, que no objetó esta alianza con el crimen (ver recuadros).

En similar sentido, en un Consejo Comunitario en Necoclí (Antioquia), el presidente anunció que los ahorros obtenidos con motivo de la severa reestructuración que aplicó en el SENA y que nos costó centenares de despidos, serían aplicados a los programas de familias guardabosques. Así, según informó ASOCOMÚN, dirigida por Jairo de Jesús Rendón Herrera (alias Germán Monsalve), hermano de El Alemán y Don Mario, el SENA se asoció con ellos para tales menesteres. El hecho fue denunciado precisamente en un comunicado de SINDESENA titulado “Algunas verdades sobre el Uribismo en el SENA”, cuya lectura recomiendo. Y las pruebas de la vinculación del SENA en Valledupar con FUNPAZCOR, se encuentran en el libro “El poder PARA ¿qué?”. De nuevo, la organización sindical las dio a conocer a la comunidad educativa en su oportunidad.

Pero si de libros se trata, hay otro que también describe un momento crucial de la corrupción uribista en el SENA y el país: el de la Yidispolítica. En su testimonio, “Confieso”, Yidis relata el famoso episodio del 2 de junio de 2004, sobre su conversación en el baño privado del Presidente, a donde la llevó este huyendo de la concurrencia en su oficina, plagada de lagartos entre los que destacaba Gina Parody, según comenta Yidis Medina en su libro. A la salida del baño, Uribe le ofrece toda la burocracia que tenía Horacio Serpa en Barranca: El Sena, el Seguro Social, la Red de Solidaridad, Etesa y la Notaría Segunda (ver página 28).

El asunto fue aún más tormentoso. Yidis es burlada en la mayoría de las promesas y desde luego también en el SENA. La vergüenza ocupa las páginas 99 a 104 del libro. Allí Yidis cuenta cómo debió instalarse en las oficinas de Darío Montoya desde el 18 de enero a las 4:00 pm hasta la mañana del 19 para reclamar el nombramiento de su pupilo Juan Bautista como Jefe del Centro en el SENA de esa ciudad.

A esta lección de “meritocracia” le sigue otra de traición: sus cuotas (como las de Teodolindo Avendaño), son sucesivamente reemplazadas por otras, empezando por la del SENA: “... el primer gran golpe llegaría en agosto del 2006 cuando declaran insubsistente a Juan Bautista para darle el cargo a otro funcionario. El Director del SENA, Darío

Montoya, nunca más volvió a darme la cara” (página 104). Después, a Yidis le ofrecen un pozo petrolero (pág. 109) y ya el chiste se cuenta solo. A raíz de estos hechos fueron a parar a la cárcel cercanos colaboradores de Uribe, entre ellos Diego Palacios, Sabas Pretelt y Alberto Velásquez, el Secretario General de la época.

De secretario a Secretario:

Alegó Alberto Velásquez que su papel se limitó a adelantar algunas llamadas a los mencionados Yidis y Teodolindo. Pero en su confesión Yidis lo menciona activo en la reunión del 2 de junio y durante el proceso. Él es quien confirma en el computador lo que tiene en burocracia Horacio Serpa y que le ofrecen a Yidis para que cambie el voto aquel día. Y es él quien los “gestiona”.

Precisamente el nombre con el que se conoce a quien cumple desde Palacio de Nariño la función de distribuir “mermelada” en sus diversas modalidades, cuotas y “cupos “indicativos”, es “El hombre del computador”, generalmente en la Secretaría General o Privada del Presidente. Claro, tienen asistentes y colaboradores menores, pero incondicionales y con una misión clara: mantener la “gobernabilidad” con razones, halagos o métodos nada ortodoxos. Debe diferenciarse de otro personaje también con frecuencia muy activo en los pasillos del poder, encargado de repartir dádivas y sobornos a nombre del sector privado, “El hombre del maletín”. Aunque con frecuencia son complementarios. Odebrecht, por ejemplo, tenía un hombre del maletín que sobornaba a Otto Bula para que a su turno distribuyera entre funcionarios del gobierno de Uribe. Después hizo lo propio con funcionarios de las campañas de Juan Manuel Santos y Oscar Iván Zuluaga, según ha trascendido.

La cosa no es nueva. Antes, durante el período de Ernesto Samper también quedó en evidencia que habían coincidido algún otro “Hombre del maletín”, el periodista Alberto Giraldo (puesto al descubierto tras un allanamiento al contador del cartel de Cali, Guillermo Pallomari) en tratos con el tesorero de la campaña presidencial, Santiago Medina. Samper, quien adujo que todo había ocurrido a sus espaldas, designó como su propio hombre del computador a quien ya había encubierto el ingreso de los dineros ilícitos a su campaña, Juan Manuel Turbay, para que manejara las dádivas al Congreso durante el Proceso 8000.

Juan Manuel Turbay debió mostrar temple y decisión, pero también una reserva muy similar a la que reclamaban las mafias sicilianas bajo la “ley del silencio” u Omertá, cuyos relatos fueron magistralmente llevados al cine por Mario Puzo. Al final Juan Manuel Turbay fue condenado igual que el otro Secretario General 18 años después, Alberto Velásquez. Éste, que venía de ser Peñalosista, éste que había hecho discursos “tecnocráticos” y de pseudo pedagogía ciudadana. Éste que también pontificaba y que se creyó algún día intocable en el poder.

Las Secretarías General y Privada de Palacio parecen reclamar pues un perfil. Personas dispuestas a hacer pactos, cuidar la información y mantener la gobernabilidad del poder a toda costa. Personas capaces de ocultar, desviar, maniobrar y engañar. Y que se creen inalcanzables, aunque como suele ocurrir en la historia, no siempre resulten tan ilesos.

Ya entendemos por qué tenía que irse María Andrea Nieto del SENA. Obligado a escoger, Juan Manuel Santos prefiere a quien le garantiza la continuidad y su propio status quo, no a quien venga a reclamarle la verdad. Pero la verdad a veces es tozuda y sale a flote, aunque el poder insista en sofocarla.

CONTINUARÁ....

i Ver “Auc S.A., el Holding paraco”, Maria Elvira Soto, 2007.

Cali, 7 de noviembre de 2017 

¿Paz Negociada?

 |  Published in Opinion

Por Alberto Pinzón Sánchez 

Como Marx lo enseña, todo fenómeno tiene dialécticamente materia e idea. Esto que parece un lugar común, no lo es a la hora de analizar fenómenos sociales de los cuales, y por granjearse simpatías, se ha expulsado del corpus analítico a Marx, a Lenin, así como a Bolívar, y se les ha reemplazado por una desabrida y etérea formulación de “pensamiento crítico”.  

El proceso de terminación de la confrontación militar entre el Estado colombiano con una de las guerrillas, la de las Farc-Ep; confundido adrede por los ideólogos del régimen con el concepto vacío de “paz negociada”, tiene dos niveles que también, por granjearse simpatías, no se ha querido separar para analizar sus implicaciones particulares en todo el proceso: Uno, lo económico y otro, lo supra-estructural  

En lo económico, las trasformaciones en la esfera de la economía dominante en Colombia, quiero decir los cargos presupuestales y los costos que generan las trasformaciones agrarias, la sustitución de cultivos, la reincorporación de combatientes, la reparación de víctimas, la implementación de los acuerdos y la creación desarrollo de los varios entes administrativos e instituciones que van a ejecutar lo Acordado, etc, etc.  Todo lo cual genera una gran demanda presupuestal en una economía quebrada por la corrupción institucional y los negociados neoliberales que se ven todos los días, día por medio, y, cuyo presupuesto público es completamente limitado excepto para el rubro militar que, para 2018 ha sido aumentado en un 8,2% con respecto al anterior (Defensa y Policía recibirán ($ 32,4 billones) es decir más de 10.700 millones de dólares

 Sencillamente no hay plata o dinero público para “implementar” (palabra que se volvió totalizante) los varios puntos sociales y políticos acordados entre el Estado y las Farc-EP para terminar la confrontación armada. 

Y en lo jurídico-político, ideológico y moral, sí que menos hay insumos dentro de la oligarquía militarista (contrainsurgente) dominante, para “implementar” lo acordado. Todos los días surge desde cualquier institución, sea jurídica, política o religiosa, etc; una traba, un obstáculo, contra dicha “implementación”.

Por una sencilla razón, de que si desaparece el fantasma de “las fart” desaparece el caballito de batalla del sector más poderoso y dominante de la oligarquía contrainsurgente colombiana ligada al imperialismo trasnacional. Al extremo que, como ya se empieza a comentar, después del triunfo del No en el Plebiscito y la reunión en palacio presidencial de Bogotá sostenida el 06. 11.2016, entre el presidente Santos y su rival Uribe Vélez, se dio un pacto implícito para mantener “sin implementar” el Acuerdo de la Habana y dejarlo así, en la incertidumbre, hasta las elecciones presidenciales del 2018, cuando “democráticamente se decidirá para bien o para mal” si gana quien diga Uribe para destruirlo, o quien diga Santos para continuar lentamente su ejecución. 

 ¿Cómo se le va a quitar la motivación política a Uribe Vélez, y a dejarlo sin argumentos en su camino a la presidencia de Colombia, sin que se produzca la “hecatombe” (el apocalipsis de su maestro monseñor Builes) que el mismo Uribe Vélez anunció?

El correlato, también empieza a murmurarse insidiosamente en las filas de la Farc: En su congreso de agosto/17, se expulsa de sus filas a Marx, Lenin y Bolívar; pero extrañamente se conserva el nombre de FARC. Con lo cual la estrecha ligazón entre el nuevo partido organizado, ya totalmente desvinculado de la lucha armada o desarmado, y las viejas estructuras político-militares se mantiene y persiste en el imaginario social para hacer posible continuar con la estigmatización. Y, quienes se separan de sus filas para seguir en la lucha armada, también extrañamente, no se les da el nombre religioso esperado de RENEGADOS tal y como monseñor Builes hubiera aconsejado, sino se les designa con el “prudente” y políticamente correcto nombre de “DISIDENTES. 

¿Pero, de qué o quién?  Pues “disidentes de las Farc”. Por eso Uribe Vélez, una vez se supo que el señor Rodrigo Londoño se candidatizaba para Presidente de Colombia, escribió este trino inmediato: 

 Álvaro Uribe Vélez @AlvaroUribeVel

 A elecciones con Farc, su dinero del narcotráfico, y brazo armado: “Disidencias”.

Reculando habilidosamente hacia el sambenito contrainsurgente “de la combinación de las formas de lucha” bajo el cual se cometieron las atrocidades de la guerra contrainsurgente como los 3,000 Falsos Positivos de su gobierno y su ministro de defensa Santos. 

Así, de esta manera, las Farc-EP que han cumplido el 100% de lo pactado en el Acuerdo de la Habana; salen sin ser derrotados militarmente de la selva tropical húmeda, para hundirse en el fétido pantano estancado y podrido de la política dominante en Colombia: De Odebrecht al Paradise Papers 

Y el señor Rodrigo Londoño, el 51° candidato presidencial para las elecciones del 2018, tendrá que conquistar millones de votos en ese “caos democrático” que significa competir con otros 50 candidatos presidenciales rivales, alzando su trémula voz solicitando que no le cambien más comas al Acuerdo firmado por él y que en cambio, se “implemente” lo que no se va a implementar. Primero porque no hay plata para implementaciones, y segundo, porque ya se ha pactado que no se le puede quitar el caballito de batalla a Uribe Vélez. Esa decisión (para bien o para mal) la tomará “el próximo inquilino de la Casa de Nariño” 

Pero por sobre todo, porque la “paz negociada” resultó tener más de negocio, que de paz. 

Fuente Imagen Internet: Santos y Uribe se reúnen después del plebiscito 06.11.2017  

  

        

     

                        

 

Por Nelson Lombana Silva  

(Ibagué, noviembre 4 de 2017) Los niños cubanos cantan con amor impoluto la consigna: "Seremos como el Che", se eriza la piel al contemplar con qué decisión estos pequeños agitan tamaña consigna, la cual no brota por simple espontaneidad o frase de cajón, como solemos decir con frecuencia, brota de lo más profundo de sus entrañas, con firmeza y convicción revolucionaria. 

¿Y quién era el Che? Un ser humano, de carne y hueso, un médico argentino, que enseñó más con el ejemplo que con la palabra, un revolucionario consecuente con los intereses del pueblo. Un guerrillero que dio su vida por la libertad y la justicia social en el continente americano. 

Así las cosas, ser como el Che constituye en el siglo XXI todo un desafío para la generación revolucionaria que persiste en la tarea de construir una sociedad humana basada en los valores de la solidaridad, la justicia social y el humanismo en todo el sentido de la palabra. 

Ser como el Che constituye una utopía que puede materializarse en la medida en que logremos fusionar dialéctica y honestamente la teoría con la práctica. Mientras esto no suceda no seremos más que charlatanes de pacotilla o embusteros de la peor calaña. 

El Che no es pasado, ante todo, es presente y futuro, pues encarna todo un compendio ético y moral que hay que estar recreando con imaginación, decisión y compromiso revolucionario. 

No tener claro los valores socialistas por los cuales luchamos e incluso, estamos dispuestos a dar nuestra propia vida, es una vacío protuberante que se ha convertido en una peligrosa constante en este siglo, fenómeno que hay que erradicar con decisión y coraje. 

El Che no se creía superior a los demás, no imponía, no robaba, no mentía, no era oportunista, no era pusilánime, no era arrogante, no era petulante, no se consideraba la estrella, el pulmón de todo. Todo lo contrario. Eso lo hizo grande, inmenso y universal. 

El revolucionario está comprometido con la verdad, con la honradez, con el humanismo, con la ciencia y con el cambio. Un revolucionario ama al pueblo, ama a sus camaradas, respeta a sus compañeros de lucha, es el último en recibir, siempre está dispuesto a buscar una salida plausible, corrige con la grandeza que da el ejemplo. Un revolucionario se preocupa permanentemente por aprender no para opacar a los demás y ponerse por encima de estos, aprende a ser más persona, más sencilla, más tolerante. Un revolucionario no profiere palabras soeces ni siquiera contra el enemigo de clase, mucho menos contra sus camaradas y amigos. Respeta escrupulosamente las finanzas del Partido, así sea un peso o una vieja moneda. 

Mira hacia adelante con esperanza, sin olvidar el pasado. Aprende de sus propios errores y esta siempre dispuesto a compartir lo mejor, no el sobrante, lo que queda por si acaso. No camina por senderos oscuros de la adulación y la apariencia, resulta demasiado humano para reconocer sus yerros y su misma condición humana. 

Todos esos valores parecieran estar en vía de extinción en este siglo, por cuanto nos fascina el facilismo, la adulación, el oportunismo. Estamos distanciados entre el dicho y el hecho, lo cual resulta preocupante y peligroso. Así no somos como el Che, ni lo seremos nunca. Estamos lejos inexorablemente. 

Afortunadamente, el marxismo – leninismo nos da fórmulas para superar esas desviaciones, hay que utilizarlas con nobleza, sin soberbia, con humildad, es decir, con conciencia de clase. He ahí, los principios leninistas, por ejemplo. Hagamos uso correcto y sincero de la crítica y de la autocrítica, por decir algo. Valga decir no la crítica para responsabilizar al otro, ni la autocrítica para justificar lo injustificable y seguir por lo mismo. Necesitamos una crítica y una autocrítica como la planteó el marxismo – leninismo y la practicó el camarada Ernesto Che Guevara. Lo demás, resulta un embuste. 

Por Alberto Pinzón Sánchez.

Un análisis objetivo del proceso de paz acordado entre el Estado colombiano y las Farc-EP, muestra una grande y abrumadora realidad: La incertidumbre.

El Acuerdo de paz firmado por última vez en el teatro Colón de Bogotá en noviembre del año pasado,2016, va rumbo a convertirse en otra realidad: la de un compendio de deseos que no se va a poder realizar. No por falta de voluntad política de la guerrilla firmante que cumplió todos los compromisos adquiridos, sino por el incumplimiento programado por parte del Estado, de sus obligaciones firmadas ante el pueblo colombiano y ante la comunidad Internacional. 

Un compendio de letra muerta que, una vez más frustra de manera brutal los deseos de paz de los colombianos y muy posiblemente, como lo anuncia el Fiscal Martínez en la última entrevista dada al diario El Tiempo, 22 de octubre 2017 (ya empiezan a aparecer los primeros muertos de lado y lado en los titulares de la gran prensa adicta al régimen) lleve a nuestra sociedad aun nuevo ciclo de Violencia, con el pretexto tan antiguo como el mismo narcotráfico de la Drug War o guerra contra las drogas. (1)  

El Estado a pesar de toda su experiencia en esta Larga Guerra extranjera, con todos los fracasos y frustraciones acumuladas, continúa con el consabido resabio clasista y oligárquico de agrupar en el único concepto de NARCOTRÁFICO toda la complejísima cadena de cultivo de coca, las diversas fases de la producción, distribución, exportación, venta al menudeo de la cocaína, y el consecuente lavado de dólares; sin establecer diferencias ni sociales ni económicas y de Poder surgidas, para  empaquetar todo este abigarrado fenómeno en el viejo y útil concepto de “delincuencia organizada”, a la que solo hay que aplicar la represión legal y militar del Estado: El viejo Orden Público de los contrainsurgentes.  

Para personas tan avispadas (avispas les dicen en la calles de Colombia) como el Fiscal Martínez, y tan comprometidas en ese pacto de corrupción e impunidad desde el Poder del Estado denunciado por el senador Robledo en su último debate parlamentario, son iguales los campesinos y colonos miserables que cultivan para sobrevivir una pequeña parcela de arbustos de coca en cualquier selva colombiana, que los grandes capos mafiosos trasnacionales, quienes desde las grandes ciudades del primer Mundo (Miami o México City por ejemplo) exportan el alcaloide y lavan el dinero en los paraísos fiscales que existen en las cercanas islas semicoloniales del Caribe, y cuyas cuantiosas pérdidas en dólares quedaron al descubierto con los reciente huracanes. 

En consecuencia, “aplicarles todo el peso de la ley”, que al final viene a ser “todo el peso de las armas del Estado”.

 Ese es el nuevo ciclo de violencia oficial anunciado, el que sumado a la Ira y el desencanto producidos por la frustración que deja la NO realización de los Acuerdos de paz, más la real posibilidad de que “la negociación con “las fart” continúe abierta (como hasta ahora) a una renegociación indefinida” durante el próximo gobierno, es probable que sirva de combustible tanto objetivo (guerra contra las drogas) como subjetivo (frustración-ira por la burla del Estado) para incendiar nuevamente la pradera. 

Un análisis descarnado de clase, del fenómeno de las llamadas “disidencias de las Farc al proceso de paz”, muestra un hecho simple: La mayoría de los disidentes son mandos medios de esa organización político-militar, salidos de las capas más pobres del campesinado cercano a la colonización selvícola que cultiva arbustos de coca para sobrevivir y que han aprendido con su espíritu práctico, tal vez no la ciencia de la guerra, sino su arte.

 En la Habana, ha quedado la dirección del sector “intelectual y romántico” surgido de la pequeña burguesía citadina en la década de los 70, y que ha firmado los Acuerdos de paz para no volver nunca más a la guerra. Por el contrario, en la colonización cocalera de Colombia ha surgido o se ha puesto al frente de su dirección, un sector de clase diferente; posiblemente menos ilustrado, pero si más radical y decidido a ir hasta un difícil final. 

 No estoy seguro de que, en el seno de la dirección del Estado como en la dirección del nuevo partido Fuerza del Común, sean conscientes de lo que esto significa para el futuro de la sociedad colombiana.

El Problema, donde ambas direcciones están enfrascadas, no es SI en las próximas elecciones presidenciales se resuelve la contradicción entre Implementación/corrupción oficial, la cual dicho sea de paso solo se podrá resolver con una Constituyente Democrática y Popular que horroriza al presidente Santos y sus socios de negocios; sino en entender la fuerza objetiva, parecida a la corriente del rio Amazonas, que ayudada por la incertidumbre, va deslizando a la sociedad colombiana hacia el nuevo ciclo de Violencia anunciado proféticamente por Néstor Humberto (1) 

La implementación del Acuerdo de paz Estado-Farc-EP (no analizo el proceso con el ELN porque no se ha llegado aún a firmar ningún acuerdo integral y general) se ha dejado exprofeso a una trisomía escolástica, a estas alturas del debate social imposible de aclarar: Quienes están por su hipotética implantación mejorada en el parlamento y en las cortes judiciales, que por ser parte de la “gobernanza Santista” (pej los Liberales) no harán nada para romper el pacto de corrupción e impunidad desde el Poder.

Una segunda alternativa será quienes priorizan la erradicación de la corrupción oficial dejando para una segunda o tercera prioridad la implementación de los Acuerdos de paz (pej Verdes, Progresistas y Moir, etc).

 Y una tercera, la Falange (no de los dedos) sino la Falange Política a la que necesariamente llegarán después de la segunda vuelta, Vargas Lleras el ex vicepresidente de Santos, con los ex presidentes Uribe Vélez y Pastrana, reforzados con los estandartes de Ordoñez y aliados, quienes “no necesitan hacer trizas” lo que YA está en añicos. Solamente “renegociarán” nuevamente lo acordado que no les satisfaga. Por ejemplo, el “programa de erradicación voluntaria de cultivos de coca pactado”, con lo que volvemos al escenario anunciado tan anticipadamente por el vocero de Vargas Lleras, el Fiscal Martínez, en su entrevista mencionada abajo (1)            

Nota (1) http://www.eltiempo.com/justicia/conflicto-y-narcotrafico/entrevista-con-nestor-humberto-martinez-sobre-el-problema-del-aumento-de-cultivos-ilicitos-143506

Fuente Imagen Internet.  Vargas Lleras, Santos y Martínez.  

 

            

       

    

         

 

Sostienen los más ilustres historiadores que los reyes Católicos, Isabel y Fernando, son los fundadores de la nación española. Algo que se consumó en el preciso instante en el que las tropas cristianas toman Granada el 2 de enero de 1492 culminando de este modo la llamada "reconquista". En el preciso momento en que el emir Boabdil  entregó las llaves de la ciudad al conde de Tendilla, Iñigo López de Mendoza se inicia uno de los periodos más tétricos que jamás haya vivido la humanidad. Meses después en el campamento de Santa Fe el día 17 de abril de 1492 se firmaron las Capitulaciones entre los Reyes Católicos y el aventurero Cristóbal Colón en las que se estipulaba cuáles iban a ser las normas por las que se tenía que regir este "contrato mercantil". Colón se llevaría el 10% del botín además de ser nombrado Virrey, Almirante de la mar océana y gobernador general de las denominadas posteriormente como las "Indias". Además sus descendientes heredarían sus bienes, sus títulos y tierras descubiertas.
Ambiciones desmedidas y delirios de grandeza más propias de un lunático o de un iluminado.   
Podríamos decir que el descubrimiento del Nuevo Mundo fue un artero acto de piratería muy bien planificado al que incluso el Papa de Roma Alejandro VI con su bula Inter Caetera le brindó su bendición urbi et orbi. La autoridad de Dios omnipotente y omnipresente otorgó el dominio exclusivo y perpetuo de los territorios donde se clavó el pendón castellano con la condición que los evangelizaran. De este modo se justificó la rapiña, el expolio y las masacres cometidas contra los "gentiles" en un afán por imponer la autoridad de los nuevos amos y señores. Este decreto papal puede considerarse el detonante de la crueldad que caracterizó a todos los imperios coloniales que surgieron posteriormente. Es el génesis de la globalización que en el siglo XXI se manifiesta como la máxima expresión del imperialismo político y económico. 
En ese entonces y tras finiquitar la guerra contra los musulmanes España iniciaba la aventura Imperial que la llevaría a expandirse por los cinco continentes. Las ansias de conquista material y espiritual marcarán los siguientes siglos plagados de gestas épicas y epopeyas en el nombre de Dios y su majestad el rey. Era necesario engrandecer la gloria de España para hacer frente a sus directos competidores  Inglaterra, Francia y Portugal que pretendían hacerle sombra. Una desquiciada carrera por conquistar tierras, naciones, riquezas, súbditos, siervos y esclavos. Como bien queda descrito en el tratado de Tordesillas donde España y Portugal -representados por Isabel y Fernando y el rey Juan II- se repartieron las zonas de navegación y conquista del océano Atlántico y el Nuevo Mundo. Se despojó sin ningún remordimiento de sus tierras a los nativos que fueron considerados por derecho real como menores de edad y, por lo tanto, sujetos a la tutela de los españoles en las mitas, resguardos o encomiendas. 
Pero no se nos puede olvidar que uno de los motivos prioritarios de esta magna empresa del descubrimiento fue la evangelización de los herejes blasfemos. Es decir, la redención de las razas inferiores, indígenas sin alma, salvajes antropófagos que había que domar y domesticar por la gracia de Dios. ¿Civilización o barbarie? Este es el dilema que se planteaba y con la espada y la cruz supieron dar una respuesta contundente a tamaño desafío. Dios le brindó este inmenso privilegio a la estirpe española porque Dios se consideraba español. 
Para sublimar la identidad hispana se precisaba imperiosamente construir una narrativa en la que intervinieran los más preclaros exponentes de las letras, las artes, la pintura, la escultura o la música. Inventar mitos y leyendas, forjar los superhéroes de una raza invicta y por siempre victoriosa. Al fin y al cabo ellos fueron los que llevaron la luz al Nuevo Mundo apartando las tinieblas del averno. Todo es válido con tal de santificar a villanos y bellacos para transformarlos en insignes paladines. 
Las Indias era el mejor reclamo para despertar las ambiciones de los buscadores de fortuna, de los aventureros que ansiaban someter reinos ignotos, adueñarse de incalculables riquezas del Dorado, Cipango y Catay, ciudades de oro y ríos de esmeralda, obsesionados por obtener títulos nobiliarios, fama, poseer tierras, saquear, esclavizar indígenas o africanos, mano de obra obligada a levantar los delirios imperiales para gloria del padre eterno y nuestro señor Jesucristo. 
El imperio Español con arrogancia se creía el ombligo del mundo y el centro del universo. La lengua española y la religión católica se impusieron a la fuerza como vehículo vertebrador de los territorios conquistados en los que regía el pensamiento único e indivisible. Por riguroso mandato del monarca  cualquier disidencia o rebelión se reprimía sanguinariamente y sin contemplaciones. Al verdugo no le temblaba la mano a la hora de cortar cabezas en el cadalso. En los casos más extremos se aplicó el exterminio para  que reinara la paz y el orden.
Tal es el culto que se le rinde al supuesto descubridor de América Cristóbal Colón que son cientos y cientos los monumentos que existen en su honor a lo largo y ancho del mundo. Entre los altares y santuarios más soberbios hay que destacar el erigido en Barcelona con motivo del IV centenario del descubrimiento de América en 1892. 
Se trata de un conjunto escultórico de proporciones ciclópeas cuyo autor es el arquitecto catalán Gaieta Buigas y Monrava. Una muestra irrefutable de que el egocentrismo y la megalomanía españolista no tienen límites. Al Almirante de la mar océana Cristóbal Colón, señor de los holocaustos, príncipe de los genocidios, se le ubica en lo alto de una columna o falo al estilo corintio de 57 metros de altura que reposa sobre un pedestal poligonal que lo custodian 8 leones de hierro en actitud vigilante. En las paredes de la base existen 8 bajorrelieves con los escudos de los reinos de España y otros 8 bajorrelieves en los que se narra la vida del almirante Cristóbal Colón - leyendas sacrosantas que están escritas a golpe de martillo y de cincel en el inconsciente colectivo hispano. En esta vil escenografía los protagonistas son los distintos personajes que intervinieron en la gesta del descubrimiento de América a los que cuatro ángeles ciñen sobre sus sienes con coronas de laurel. En un segundo plano se representan a los indígenas como si se trataran de unos animales asustadizos y timoratos; ¿seres irracionales? desnudos o semidesnudos que se acogen sumisos al manto protector de su majestad el rey y de Dios nuestro señor.  ¿Se puede tolerar mayor ignominia y mayor  humillación? De rodillas un indígena emplumado besa la cruz salvadora que le ofrece un fraile doctrinero como símbolo de la conversión. En otra  escena un conquistador posa su mano en la cabeza de un indígena en señal de sometimiento o de obediencia eterna a sus amos. Han sido redimidos por la gracia benefactora del imperio español y es necesario que la humanidad entera reconozca tan inigualable privilegio. 
Este esplendoroso monumento de bronce, hierro y piedra caliza -con un peso de 205 toneladas- fue inaugurado el 1 de junio de 1888 por la reina regente María Cristina. Un monumento al odio, al racismo extremo, a la esclavitud y la tortura que veneran e idolatran sus más connotados devotos. Hace 525 años Isabel la Católica y Cristóbal Colón en su lecho nupcial incubaron el maligno virus del imperialismo que desde entonces  ha sembrado la muerte y la destrucción sobre la faz de la tierra. 
Carlos de Urabá 2017. 

La masacre que recientemente se ha producido en el corregimiento de Llorente, en Tumaco, en la que ha muerto un número aún indeterminado de campesinos, cifra que no baja de los ocho muertos según los datos que recibimos de personas en el terreno, nuevamente enluta al movimiento popular colombiano. Mientras hacen cuentas alegres en el Hospital Militar de la caída en las bajas del Ejército desde que las FARC-EP dejaron de quemarles tiros, en el campo popular no hay ánimo para hacer esos cálculos[1]. Los campesinos y dirigentes populares asesinados por las balas oficiales y paraoficiales siguen apilándose como si aquí no hubiera pasado nada, como si no hubiera habido proceso de paz ni nada. Pero la masacre de Tumaco, por su magnitud, es un punto de inflexión. De ahora en adelante, cualquier ilusión en la "voluntad de paz" del gobierno de Santos, o es mala fe o sencillamente es cándida estupidez.

"Fue el Estado"

Los hechos han sido relatados por las organizaciones con presencia en el terreno y que se han elaborado en base a los testimonios de quienes fueron testigos presenciales y sobrevivientes de la masacre del 5 de Octubre: Asociación de Juntas de Acción Comunal de los Ríos Mira, Nulpe y Mataje (ASOMINUMA), Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana (COCCAM), y Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria (FENSUAGRO). Según el comunicado de la COCCAM:

"El día 29 de Septiembre, las comunidades campesinas asentadas en la Zona de Alto Mira y Frontera, zona rural del Municipio de Tumaco, donde hace presencia la Asociación de Juntas de Acción Comunal de los Ríos Mira, Nulpe y Mataje ASOMINUMA, denuncian la presencia de aproximadamente 1000 efectivos de la fuerza pública con orden de adelantar labores de erradicación forzada, en la vereda El Tandil.

 

Ante esta situación la comunidad se moviliza con más de 1000 personas concentradas en la vereda Puerto Rico Mataje a la espera del ingreso de una comisión DDHH, así mismo de evitar la erradicación forzada de los cultivos. [El] 5 de octubre, aproximadamente entre 10:30 y 11:00 am, la comunidad informa que en marco de los cercos humanitarios para evitar la erradicación que ha hecho la población a la policía, esta sin mediar palabra abre fuego de forma indiscriminada contra la población."

El testimonio de campesinos recogido por la Agencia Prensa Rural es claro: "Fueron ellos [la fuerza pública] los que nos dispararon, porque de frente, fueron ellos los que nos dispararon. (...) La gente se amontonó y llegó ahí, y ellos por ahí como un minuto hicieron un 'rafagazo', y ahí quedó el reguero de gente extendida". Otro testimonio recogidos por ellos refuerza el tratamiento de guerra que está recibiendo la protesta social: "Nosotros íbamos a una mesa de diálogo donde negociáramos los campesinos con ellos, para ver a qué podíamos llegar y estábamos en ésas. Cuando en medio de todos un soldado y un policía de los que estaban ahí armaron la balacera. (...) Sonaban bombas de aturdimiento de todo lo que ellos tienen y artillería pesada"[2]. Dicen los campesinos que los soldados han dicho actuar por orden directa del Ejecutivo. El veredicto es diáfano: La Fuerza de Tarea Pegaso del Ejército nuevamente se mancha las manos de sangre, manchando también la conciencia del Nobel de la "Paz", Juan Manuel Santos.

No contentos con herir y asesinar a campesinos inermes, las autoridades han decidido echar sal a las heridas de éstos y burlarse de ellos, inventándose un cuento de que habrían sido atacados por una disidencia de la Columna Daniel Aldana de las FARC-EP[3]. Con esta mentira descarada, con este vil engaño, se corona la infamia. Esto ha sido desmentido por el propio comunicado de FENSUAGRO: "Se realiza un informe por parte de Ejército y policía Nacional, intentando justificar su accionar desmedido y en el cual se expone que el motivo de su agresión obedece a que se habrían presentado el lanzamiento y explosión de 5 cilindros bomba, sin embargo las comunidades manifiestan y clarifican que no se han encontrado evidencias de ningún tipo de artefacto ni rastros de explosión." Más aún, no ha habido ningún uniformado herido ¿Cómo explicar esto? La mentira no puede ser más burda.

Violencia sistemática

Acá no hay que llamarse a engaños. Esto no es un hecho aislado. La violencia contra los de abajo estará a la orden del día en el mal llamado "post-conflicto". Esta será una paz más sangrienta que la Guatemala, que la del Salvador. Aparte de eso, está la militarización del territorio: el ejército ha llegado a las zonas donde antes hacía presencia la insurgencia de las FARC-EP con una actitud revanchista odiosa. Instalan retenes militares, donde se reproducen las mismas humillaciones que los campesinos han conocido por décadas. Ponen restricciones al movimiento terrestre y fluvial de las personas. En las trochas de la Colombia profunda las cosas no son como en la Panamericana: ahí no hay pulgares alzados ni sonrisas pendejas. Allá hay insultos, cara de perro, amenazas. Se pasean como pavos reales con todo su armamento de guerra en pueblos en los cuales antes no se les veía porque les daba miedo asomar la nariz. Ahora sin guerrilla la cosa es diferente.

En un retén militar en Cartagena de Chairá, Caquetá, donde nos revisaron hasta las muelas con un amigo para decirnos que no había autorización para seguir hasta las 6am del día siguiente, obtuvimos una clave para entender lo que está pasando. Cuando él les preguntó, "oiga, ¿no que estamos en proceso de paz? Y ustedes haciendo esto...", un soldado, que no quiso identificarse y que se tapó con un trapo las insignias del batallón y todo, respondió sencillamente, "claro, por eso es que podemos hacer esto". Corto, claro y preciso. En Piñuña Blanco, Putumayo también me tocó presenciar tropas armadas hasta los dientes interrumpiendo una reunión comunitaria campesina, diciendo que no se podían celebrar reuniones sin autorización previa de los mandos militares y sin su presencia[4]. Una dictadura militar en todo regla. En estos territorios la gente se queja que bajo las propias narices de estos soldados, se pasean atracadores, paramilitares, y ellos tan frescos, sin hacer nada. Eso sí, para maltratar a los campesinos si son buenos.

Como si esto fuera poco, el paramilitarismo campea por todo el país, asesinando dirigentes populares incluso a un ritmo más acelerado que en época de conflictos. Sus balas también se están cobrando la vida de farianos desmovilizados y, demostrando un ensañamiento diabólico, de sus familiares también. Pero el problema para el gobierno no existe, aunque sabemos que la raíz de este conflicto está en el mismo aparato del Estado: en sus fuerzas represivas, de inteligencia y en la bancada parlamentaria del odio. Eso, sin olvidar a los ganaderos, latifundistas y agroindustriales que han acumulado millones de hectáreas mediante el terror paramilitar, a los que hoy el gobierno recompensa generosamente con las ZIDRES y con la nueva ley de tierras que les facilita la legalización de su acumulación violenta de tierras mediante el galimatías jurídico de los "ocupantes de buena fe"[5].

¡Qué diría RCN si esto estuviera ocurriendo en Venezuela!

Sangre colombiana ofrendada para aplacar la ira de Estados Unidos

Hechos como los de Tumaco son particularmente graves por el número de muertos, pero son escasamente excepcionales: en el marco de las erradicaciones forzadas, se han venido presentando hechos de violencia similares en el Meta, Guaviare, Caquetá, Putumayo, Cauca, Antioquia, Catatumbo. Recién el 21 de Septiembre corría la sangre en la vereda de Río Negro, Corinto (Cauca), donde fue asesinado el coordinador de la Guardia Campesina de ese municipio, José Alberto Torijano, a manos del Ejército durante acciones contra un supuesto laboratorio que ocasionaron abusos contra las comunidades y la consecuente reacción campesina. En eso murió Torijano[6]. Lo extraño no es lo ocurrido en Tumaco: lo extraño es que no haya más muertos (por ahora). Nos llegan noticias que los militares ya se están posicionando en Argelia, Cauca y que, probablemente, se prepare una arremetida igualmente violenta en contra de ellos, cosa de la que se viene hablando ya hace más de un mes[7].  

Hay que resaltar que en todos estos casos los campesinos han manifestado su interés de participar en los programas de sustitución voluntaria, y que, de hecho, en muchas regiones ya han comenzado a sustituir voluntariamente. Pero el gobierno no ha cumplido con nada de su parte –un reciente informe sobre la implementación de los acuerdos, revelaba que el Estado ha cumplido con un magro 18% de su parte de los acuerdos[8]. Para los cocaleros no ha habido nada. No hay planes de desarrollo alternativos, no hay concertación con los campesinos, no hay programas viables, no hay ayudas, no hay nada que haya llegado al campesino, aparte de amenazas y de violencia desmesurada. Trump chasquea los dedos, amenaza con descertificar a Colombia, exige más erradicaciones, y Santos le ofrece a su amo, servilmente, sangre colombiana para quedar bien y aplacar su ira. 

Del repudio y las náuseas a la movilización

Hoy no basta la palabra. Se necesitan acciones contundentes, solidaridad, movilización, desobediencia civil. Hoy ha sido Tumaco. Mañana puede ser Argelia. Pasado mañana puede ser cualquiera. Hay que evitar, por todos los medios a nuestro alcance, que se vuelva a materializar una masacre como esta. Porque sin la acción popular este escenario se seguirá reproduciendo, de ese no quepa duda. Al gobierno no le temblará la voz para ordenar derramar más sangre si así lo estiman conveniente. Por eso es necesario que hoy, todos quienes tengamos un poco de sentido moral, nos comprometamos a hacer cuanto podamos para rodear y proteger a las comunidades campesinas vulnerables. Donde quiera que estemos, podemos aportar un grano de arena a esta lucha. Es hora de una fuerte resistencia cívica para expresar al Estado que sus acciones lo condenan a la letrina de la historia, que no nos cruzaremos de brazos ante la violencia oficial, que ya no más. Ya no más.

José Antonio Gutiérrez D.

6 de Octubre, 2017

 

[1] https://www.elespectador.com/noticias/nacional/bajo-el-97-la-cifra-de-soldados-heridos-hospital-militar-articulo-702742

[2] http://prensarural.org/spip/spip.php?article22140

[3] https://www.elespectador.com/noticias/judicial/versiones-encontradas-por-incidente-con-erradicadores-en-zona-rural-de-tumaco-articulo-716661 ; http://www.semana.com/nacion/articulo/tumaco-investigan-muerte-de-personas-durante-protesta-de-cocaleros/543001

[4] De este hecho ya he escrito anteriormente http://www.rebelion.org/noticia.php?id=227860

[5] Sobre este proyecto de ley ver http://www.elespectador.com/noticias/politica/baldios-para-empresarios-articulo-714419

[6] https://www.contagioradio.com/ejercito-habria-asesinado-a-campesino-jose-alberto-torijano-en-corinto-cauca-articulo-46999/ ; www.anarkismo.net/article/30519  

[7] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=231090

[8] http://www.rebelion.org/docs/232422.pdf

Por Alberto Pinzón Sánchez

EL nudo gordiano de la paz en Colombia lo constituye el denominado “problema de la tierra” o Cuestión Agraria. Eso ya lo sabe hasta cualquier niño colombiano de segundo de primaria.

Doscientos años de guerras civiles promovidas por los gamonales terratenientes liberal-conservadores, unos aliados a los curas enfrentados a otros anticlericales. Venganzas y contra venganzas, con un UNICO INTENTO SERIO (aunque tímido) de solución el gobierno de López Pumarejo en 1936. Revancha clerico-conservadora del medio siglo 20. Frente Nacional paritario liberal-conservador e inicio de la agresión militar contrainsurgente contra los campesinos y colonos de Marquetalia y El Carare en 1964. Pacto de gamonales en Chicoral. Estatuto de la Seguridad nacional y Bonanza de la marihuana y de la coca. Fusión del gamonalismo con el militarismo y con las mafias capitalistas emergentes de negocio de la cocaína. Toma del aparato Estatal por esta burguesía criminal militarista y, reforzamiento de la estrategia contrainsurgente del Estado contra el campesinado resistente. Luego división de la clase dominante frente a la estrategia de “Solución Política” del llamado conflicto armado interno de Colombia y, en eso estamos: 

Se implementa el Acuerdo de Paz alcanzado en 2016 entre el Estado colombiano y las Farc-EP, que contiene un gran apartado en el sentido de solucionar el centenario Problema Agrario y su colateral de los cultivos ilícitos o, se hará trizas. Contradicción política que también aplica para los pactos posteriores al cese de fuegos que “eventualmente” se firmen con el ELN, y que según indica la dinámica política actual, se definirá con la elección del próximo presidente de Colombia en el 2018. 

Sin embargo, después de este somero recuento; se han dado varios hechos políticos dentro de la contradicción mentada que es necesario revisar:

1- El tradicional partido liberal, después de intensas controversias y pugnas internas parece estar en la vía de retomar con seriedad el Asunto de la Paz en Colombia y de recoger algunos planteamientos social demócratas que (aunque sean rosados o insuficientes), para la regresiva mentalidad política de los dominantes colombianos resultan revolucionarios, como por ejemplo el de haberse quitado el lastre electorero-cristiano-paramilitar de la cándida Pastora Morales y su desalmado esposo paraco. O el más reciente de defender sensatamente el Acuerdo de Paz de la Habana y su implementación evadida por la ambigüedad programada y la doble moral del presidente Santos, tal como lo acaba de denunciar el nuevo jefe liberal Cesar Gaviria; lo que bien merece una mención por tratarse de un estrecho y esencial socio de “gobernanza Santista” (1) 

2- Acuerdo de Paz, al que además de lo conocidos opositores de los Uribeños y los Vargaslleristas (incluido su más esclarecido cuadro político el Fiscal NH Martínez) se le ha sumado el gobierno de míster Trump, quien por medio de su agente antinarcóticos internacional William Brownfield y de su embajador en Colombia Kevin Whitaker, pretenden hacer girar hacia atrás la rueda de la historia  para regresar a los tiempos de utilización de las extradiciones y la  fracasada “War on Drugs” con todas sus secuelas destructivas y ecocidas, como mecanismo de control y dominio Imperialista sobre la sociedad colombiana.

3- Pero muy a pesar de los “oposicionistas a la paz en Colombia”, se ha dado otro hecho político favorable a la Solución Política del conflicto interno colombiano con  el cese bilateral de fuegos pactado finalmente en Quito Ecuador este 29.09 2017, entre el Estado colombiano y el Ejército de Liberación Nacional ELN, que potenciará y hará confluir aún más la lucha de las bases populares y gentes del Común por la implementación TOTAL de todos los acuerdos pactados entre el Estado colombiano y las insurgencias guerrilleras. 

Y es precisamente en el marco de estas confluencias políticas generales, donde me atrevo a decir que uno de los firmante del Acuerdo de Quito (Estado-ELN) Juan Camilo Restrepo, saludado positivamente por la comandancia del ELN desde su nombramiento como negociador del Estado, persona seria y estudiosa del Problema Agrario colombiano, quien a pesar de sus limitaciones de clase, ha sabido plasmar sus investigaciones honesta y responsablemente  en un buen libro “técnico” sobre la evolución en los últimos años de este complejo problema ( incluido el punto de tierras que en ese momento se discutía en La Habana) en un libro titulado “La Cuestión Agraria. Tierra y posconflicto en Colombia. Editorial Debate. 2014”, libro que muy seguramente al ser enriquecidos sus datos y relaciones, en las discusiones entre el Autor con la comandancia del ELN, deberá forzar al investigador a superar el escritorio, para asumir su verdadera vocación de político que puede y debe llevar sus investigaciones a la práctica real y a la concreción. Si no ¿para qué un político como Juan Camilo Restrepo escribe un libro así?  

Es fácil: Según la opinión de la sana lógica, Juan Camilo Restrepo debe dejar el éxito logrado en Quito en manos de su “remplazante” probablemente más practico en estas tareas que él, para sumarse con sus seguidores dentro del partido conservador y los de fuera, en un puesto relevante en la confluencia de fuerzas políticas que apuestan por la defensa e implementación irreversible de los Acuerdos de Paz firmados entre el Estado Colombiano y las guerrillas. 

Y corresponde a quienes están dirigiendo estas fuerzas y plataformas unitarias, hacer la invitación formal al ex ministro Restrepo a que se sume y engrose el torrente de quienes estamos por la paz en Colombia y, por la Solución Política al conflicto interno colombiano.  

Notas 

 (1) (http://www.eltiempo.com/mundo/eeuu-y-canada/cesar-gaviria-critica-cercania-de-santos-con-vargas-lleras-136210

  Imagen tomada de Internet.        

          

 

Por: Miguel Suarez (2017-09-22). En su discurso ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Juan Manuel Santos, presidente de la mafia que detenta el poder en Colombia, expresó que: “Nos duele Venezuela con quien compartimos una inmensa frontera, una historia en común. Nos duele la destrucción de su democracia”.

No era la primera vez que al Nobel de Paz le “dolía” Venezuela. Una columna de opinión escrita por él y publicada el miércoles 16 de agosto (2017) en el diario El País de España, este la titulo “Lloramos por ti, Venezuela” y en ella escribió entre otras sandeces que "no puede perpetuarse una dictadura en Venezuela" y sostuvo que fue un "tiro de gracia" para Venezuela la "asamblea constituyente ilegítima".

Lo que Santos llama como dictadura, que todos vemos, es el pueblo haciendo nuevas leyes y no bandidos como en Colombia.

Antes de participar en la Asamblea de la ONU, Santos, en entrevista el el canal Bloomberg el pasado 18 de septiembre, señaló su deseo porque Venezuela “se convierta en una democracia nuevamente”, o sea que vuela a ser una democracia como la colombiana donde se asesina impunemente a quien piensa diferente, donde reconocidos delincuentes ocupan los mas altos cargos, donde gran parte de los senadores, ministros, altos funcionarios, jueces, altos magistrados y hasta presidentes como el, son bandidos y donde ni la Fiscalía ni la llamada “justicia Colombiana” los investiga.

El dolor y el llanto de Santos por Venezuela, es compartido por el narcotraficante numero 82, Alvaro Uribe Vélez, quien a llegado a pedir “una intervención militar del propio Ejército de Venezuela”.

En Colombia la campaña contra eso que ellos llaman “Castro-Chavismo”, es pan de cada día, silabas con las que pretenden atemorizar al pueblo colombiano luego de haber, a travez de sus medios de desinformación mentido sobre la situación en Venezuela, que enfrenta también la abierta injerencia del imperio.

Y aunque ya lo he dicho antes y no esta de por demás repetirlo, en ese país “Castro-Chavista”, la energía y el agua son subsidiados, la educación y la salud son gratuitas, se han entregado cerca de 2 millones de viviendas de verdad gratis, la mafia que detentaba el poder ha sido desplazada y ahora es el pueblo quien por medio de una Constituyente decide el rumbo del país, también los gringos han sido desplazados y los recursos del país se utilizan para bienestar del pueblo y lo mas importante, así mientan diciendo lo contrario, no se asesina a quien piensa diferente.

Eso es lo que les duele y no solo les hace llorar, sino que los hace contorsionarse y temblar, ya que si eso se llega a contagiar a Colombia, ellos, mafiosos comprobados seria sacados a patadas del poder, ellos y los gringos también.

Ese terror los expreso el oscuro abogado a Abelardo de la Espriella, miembro e la banda de los “uribeños” diciendo que “hay que armar un frente de centro-derecha para contener esa amenaza de esa izquierda recalcitrante que tanto daño le puede hacer a este país”, entiendose que el país son ellos y no los alrededor de 30 millones de colombianos que viven en peores condiciones que muchos países que nos son presentados como fracasados.

Ese terror se ha visto reforzado ante la publicación de una encuesta llamada “La gran encuesta” que presentó a los candidatos de la banda de los “uribeños” en los últimos lugares de aceptación rondando el 1% y a hombres como Gustavo Petro en los primeros lugares de aceptacion.

La encuesta pagada por RCN Radio, La FM, RCN Televisión, El País, El Universal, El Colombiano, Vanguardia Liberal y La República a la firma encuestadora Yanhaas, presentó a Germán Vargas Lleras liderando con un 13% de preferencia, lo que claramente tiene la intención de ambientar lo que de la Espriella llamó “un frente de centro-derecha para contener esa amenaza de esa izquierda” en torno a German Vargas Lleras, personaje descompuesto y guerrerista como ellos en quien ven su salvador.

Hay que recordar que en una reunión clandestina entre Uribe y Vargas Lleras en un hotel de Neiva, según palabras de Vargas Lleras habrían acordado aliarse para buscas la presidencia del país en los comicios del año 2018, si “los sectores de izquierda se convierten en una amenaza para Colombia” y tal parece que ante el desprestigio de todos ellos así parece ser.

Por los lares del Partido Liberal, también de derecha, ellos han definido que contrario a los “Uribeños”, se comprometen con la implementación y cumplimiento de los acuerdos con las Farc, muy probablemente al estilo de Santos, mas demagógicamente que de verdad, debiendose aquí resaltar que por lo menos en el lenguaje, por primer vez en muchos años, talvez unos 50, una brecha se habré en los partidos base de la oligarquía.

Por los lados de eso que llaman “izquierda”, que realmente ni a eso se llega, pero que plantean por lo menos un cambio de caras y no de políticas, ya se vienen anunciado la creación de bloques como lo anuncio esta semana Claudia Lopez, Jorge Robledo y Sergio Fajardo en algo que denominaron “Coalición Ciudadana por Colombia” y por el otro lado el partido Alianza Social Independiente (ASI) y el colectivo Todos somos Colombia, con Berenice Bedoya y Clara López Obregón a la cabeza, anunciaron otra alianza que presentaron como “acuerdo de voluntades” y se preve la creación de otro bloque donde estarían Marcha Patriótica, Union Patriótica, Congreso de los Pueblos, con un Gustavo Petro que a veces si y a veces no, siendo la gran incógnita y lo que mas aterroriza a la mafia que detenta el poder en el país, los votos que pueda colocar las Farc.

Como se ve, en la izquierda al igual que en la derecha, pero al revés, brilla la unidad que propicia una peligrosa división que llevaría a que los terrorista de estado logren su objetivo de mantenerse en el poder y reiniciar como ya de lo han anunciado, la confrontación armada.

A propósito, en el próximo mes de octubre se cumplen cien años de la revolución de octubre, que hizo que muchos lloraran por la “democracia” zarista y se emplearan a fondo por restaurarla.

Es necesario aquí recordar que para apagar esa llama libertaria gobiernos como el Frances y el Ingles, tal como hoy con Venezuela, financiaron bandas y hasta propiciaron intervenciones directas con tal de que Rusia proletaria, dirían ellos “Castro-Chavista”, “se convierta en una democracia nuevamente”.

No es la tan cacareada democracia la que les preocupa, ya que hay mas democracia en Venezuela que en Colombia donde este solo año ha sido asesinados por los paramilitares al servicio de la mafia que detenta el poder en Colombia 66 líderes y lideresas.

Al contrario, lo que les preocupa es la democracia que hay en Venezuela, democracia a la que le temen y es por eso que se unen sin importar las diferencia que hayan tenido en el pasado. Pastrana olvido que le dijo paraco a Uribe y este que trato de entregado a la guerrilla a Pastrana, por eso Uribe y Vargas lleras olvidan sus rencores que llevaron hasta que el Das de Uribe le volara un dedo a Vargas Lleras, pero a estas horas un dedo no es nada comparado con perder la teta de la que han mamado toda la vida.

Aquí el llamado es ha realizar una alianza amplia que saque de la arena política colombiana a los reconocidos delincuentes como los Santos, Uribe y Vargas Lleras y que propicie los cimientos para construir una democracia “Castro-Chavista” que beneficie al pueblo y no a los bandidos que se han lucrado de la guerra.

Pero ojo y alerta, no olvidemos el año 1970 que nos mostró que quien escruta elije y ellos son los que escrutan.

Por Alberto Pinzón Sánchez 

El anglicismo “post verdad” es de reciente creación por los medios de comunicación masiva del Imperialismo, pero su uso como concepto es un poco más antiguo, y su generalización corresponde exactamente a lo que los Nazis y Fascistas Noratlanticos dieron a conocer antes y durante la II guerra mundial bajo el concepto de “propaganda”: Una mentira repetida mil veces se vuelve verdad. 

“Post-truth politics” o dicho de manera más simple, que los hechos de la realidad no corresponden con el discurso político (basado en emociones) que se pretende presentar como verdadero. El ejemplo más dramático de esto lo constituyó en Colombia el famoso y desastroso Plebiscito para refrendar el Acuerdo de Paz suscrito entre el Estado y las guerrillas de las Farc-EP, que, como lo reconoció el propio Juan Carlos Vélez, gerente de la Campaña por el No, en la famosa entrevista que cedió a la prensa colombiana el 06 de octubre de 2016, estaba basada en la manipulación del sentimiento de indignación (en colombiano verraquera): 

…” Periodista: ¿Entonces cuál fue el mensaje de ustedes?

Juan Carlos Vélez: “La indignación. Estábamos buscando que la gente saliera a votar verraca”.

P: ¿Cómo fue la estrategia?

JCV “Descubrimos el poder viral de las redes sociales. Por ejemplo, en una visita a Apartadó, Antioquia, un concejal me pasó una imagen de Santos y ‘Timochenko’ con un mensaje de por qué se le iba a dar dinero a los guerrilleros si el país estaba en la olla. Yo la publiqué en mi Facebook y al sábado pasado tenía 130.000 compartidos con un alcance de seis millones de personas” …. (1)

Hoy, un año después de aquel inolvidable suceso electoral que golpeó de manera irreversible la posibilidad de un avance efectivo y pronto en la implementación de lo Acordado y  bloqueó el paso expedito hacia la Solución Política del conflicto interno de Colombia; hasta convertirlo en un pozo oscuro de incertidumbre y pesimismo, asistimos en Colombia a un nuevo proceso de post verdad, diseñado en la cúpula antinarcóticos del Imperialismo en Washington para sepultar definitivamente el Acuerdo de Paz mentado, porque simplemente ese Acuerdo, así sea objetivo y realista, es considerado como un obstáculo al plan geoestratégico mayor que tiene el Imperialismo para Venezuela y en un más largo plazo  para toda la Región Andino- Amazónica de la cual no se escapan ni el Ecuador, ni Bolivia, ni Perú, y menos Brasil.

Es la campaña “post truth politics” iniciada por el poderoso y experimentado agente internacional antinarcóticos del gobierno USA, con misiones internacionales antinarcóticos en Chile, Venezuela, Colombia y en Afganistán, y con numerosos cargos en la burocracia antinarcóticos de los EE. UU como ser el actual “secretario adjunto de Estado para la seguridad y lucha antinarcóticos”; el conocido Mr.  William Brownfield, replicado por el actual embajador USA en Colombia Kevin Whitaker (Ver notas 2 y 3). 

Y claro, por la caja de resonancia suya, del honorable y “muy creíble” Fiscal de la nación colombiana Néstor Humberto Martínez; basado en la “post truth politics”, post verdad, o mentira generalizada, o propaganda mediática, de que “la”  Farc ( ya desarmada y convertida irreversiblemente en partido político legal) continúa siendo una organización de narco traficantes que no han cumplido con lo Acordado en la Habana, no han entregado todos los bienes, ni las rutas del narcotráfico, etc y por lo tanto, el Gobierno de los EE.UU seguirá considerándolos narco-terroristas. (Ver notas 2 y 3) 

¿Cuál es la emoción de fondo a manipular?

El rechazo (¿odio?) de “los” colombianos hacia las farc, largamente inculcado e infundido en la mentalidad del pueblo trabajador durante los más de 50 años de “contrainsurgencia mediática”, que como se ha visto, resultó refractario incluso a los mensajes a la convivencia pacífica dados por el papa Bergoglio en su reciente visita a Colombia. 

Pero lo que ensombrece aún más la crítica situación de la Implementación del Acuerdo de Paz, son las declaraciones del poderoso Mr. Brownfield (ver nota 3 citada abajo) donde dice textualmente:

.. .. “Mi creencia es que lo que ha pasado es que las Farc han creado un número de frentes para los cultivadores de coca, y el Gobierno está negociando con esos grupos y no hemos logrado los resultados que queremos”, subrayó Brownfield, que aseguró que la antigua guerrilla está creando esa situación en el sur de Colombia.

En el norte (de Colombia), sin embargo, según Brownfield, las negociaciones del Gobierno de Colombia se producen directamente con los campesinos.

“La solución a este problema es saber cómo aislar a las Farc y sacarles de cualquier interacción, ya sea como organización de tráfico de drogas o como supuestamente grupo que ayuda en los esfuerzos para abordar el tema de las drogas”, señaló el funcionario.

“La solución a largo plazo -añadió- es usar todos los instrumentos que tenemos, usarlos mejor, colaborar más con los otros actores de la región y encontrar la tecnología y las tácticas para vencerles”.

Ante semejante panorama, JM Santos, cada día más comprometido con el escándalo de financiación de su campaña presidencial 2014 por los dineros de la trasnacional Odebrecht, se le ve nadando desesperadamente entre dos aguas huracanadas caribeñas y a merced de los acontecimientos: 

Por una parte, viendo cómo avanza el pan geoestratégico del Pentágono contra el gobierno de Venezuela (del cual las 7 bases militares estadounidenses en Colombia son una pieza fundamental) y es arrastrado por él. Por otra, pasmado e impotente ante el canto del cisne que significa la arremetida anti narcóticos del gobierno USA, que ha puesto en graves problemas el Acuerdo de Paz de la Habana y amenaza con otro ciclo de violencia contra el campesinado colombiano, como el anunciado por Mr. Brownfield. 

Frente a lo cual, a los patriotas, demócratas y progresistas de Colombia, como de todo el Mundo, no nos queda otra posibilidad que la de apoyar al nuevo partido FARC en su insistencia para hacer cumplir e implementar el Acuerdo de Paz final firmado en el teatro Colón de Bogotá, y acompañarlos solidariamente en su persistencia de la Solución Política del conflicto colombiano. 

Notas 

(1) http://www.elcolombiano.com/colombia/acuerdos-de-gobierno-y-farc/entrevista-a-juan-carlos-velez-sobre-la-estrategia-de-la-campana-del-no-en-el-plebiscito-CE5116400

(2) http://www.rcnradio.com/internacional/ee-uu-cree-colombia-descuido-la-lucha-las-drogas-lograr-la-paz/

(3) http://www.bluradio.com/mundo/eeuu-no-retirara-farc-de-lista-de-organizaciones-terroristas-kevin-whitaker-154573

Fuente Imagen Internet. 

 

Por Alberto Pinzón Sánchez 

El telón de fondo de la tragedia que actualmente se desarrolla en Colombia es Venezuela. Objetivo geoestratégico (“en última instancia”) del imperialismo global y del cual nuestro país es solo un decorado “colateral”. 

Hace más de un mes, el 03 de agosto de este año (OJO, nueve 9 meses después de haberse firmado el acuerdo de paz Estado colombiano con las FARC-EP) la agencia de noticias EFE publicó una noticia que pasó desapercibida o mejor, fue tapada, pero que hoy, después de la “amenazas de descertificación” hecha este 13 de septiembre por el presidente Trump a sus cipayos colombianos, recobra su actualidad plena:

El poderoso y experimentado agente internacional antinarcóticos del gobierno de los EEUU, con misiones internacionales antinarcóticos en Chile, Venezuela, Colombia y en Afganistán y con numerosos cargos en la burocracia antinarcóticos de los EEUU como ser el actual “secretario adjunto de Estado de EE.UU. para la seguridad y lucha antinarcóticos”; el conocido Mr.  William Brownfield, alertaba en una audiencia sobre Colombia el Senado estadounidense sobre los venideros “problemas políticos Y bilaterales (entre EEUU y Colombia se entiende) si no llegamos a una solución aceptable para ambos países bastante pronto”. 

Según la nota de EFE, Mr. Brownfield, centró su vieja y siempre actual advertencia en 4 aspectos de la siempreviva arma imperialista de la “Drug War”: 1- El aumento en Colombia de cultivos de coca y exportación de cocaína (710 tons métricas en 2016) debido al Acuerdo de paz de la Habana. 2- El papel de las FARC como “factor clave” de este incremento. 3-La estrategia “holística” de la lucha antinarcóticos priorizando la guerra química y las extradiciones masivas.  4- La red de “altos funcionarios del gobierno de Venezuela ligados al Narcotráfico. Ver nota en ( https://www.efe.com/efe/america/politica/ee-uu-alerta-de-posibles-problemas-bilaterales-con-colombia-por-el-cultivo-coca/20000035-3342999 )

Y sobre estos rieles, puestos por el rosáceo Mr. Brownfield, marcha el tren de la política estadounidense para la región y, la amenaza del presidente de los EEUU; no solo para apretar a Colombia y aferrarla aún más a su geo-estrategia en la región, sino para avanzar en la estigmatización del gobierno de Venezuela como estado fallido, que justifique su derrocamiento como lo propone en paralelo el títere uruguayo de la OEA Almagro.

Con este decorado, es posible entender o comprender o quizás contextualizar   los dos tiros que se están dando en los DOS PIES que sostienen el Acuerdo de paz de la Habana:

1-El pie de Santos, en medio del torbellino de la corrupción oficial generalizada, jugando a las trampas y a la incertidumbre que produce la operación tortuga para implementar lo Acordado, lo que ya empieza a dar como si fuera un resultado planeado el “desmoronamiento de las Farc”, y la racha de “deserciones de los mandos medios como Cadete denunciadas por el directivo de la Fuerza del Común Mauricio Jaramillo (ver notas infra 1 y 2). Así como estimulando a la falsimedia adicta al régimen a que con mentiras, falsedades y  CARICATURAS, conviertan una crisis momentánea en “una profunda  división” y  en una inexistente “ fractura irresoluble” en la dirección del partido recién fundado de la Fuerza del Común FARC ( ver pseudo-análisis de  http://www.semana.com/nacion/articulo/farc-arrancaron-mal-como-partido-politico/540608

2- Y el pie de Timoleón Jiménez, en el remolino de la novedosa y difícil transición de su liderazgo militar a lo político, como un general abatido por las dificultades de sus tácticas culpando a sus soldados de sus posibles fallas, generado con ello una crisis en la tradicional dirección colectiva de las FARC-EP, al aferrarse a un “poder”  y a una dirección que como el agua se le escapa por entre los dedos, no solo por su enfermedad y su hospitalización perentoria, sino porque sus soldados así lo decidieron en el congreso fundacional del nuevo partido al relegarlo a un muy merecido nivel HONORARIO Y ASESOR ( ver análisis y carta de Timoleón en http://anncol.eu/index.php/opinion-3/243-la-crisis-interna-de-farc-se-resuelve-restableciendo-la-legalidad-violada-de-su-congreso

 ¿Cuándo un leninista puede darse el lujo de decir que las masas que no estén con él se pueden ir, para que lo dejen terminar su tarea pendiente?  

Y en medio de la “confusión y el caos” y de este desarme ideológico “premeditado”, complementario del desarme militar agenciado por el santismo y el Pentágono; ya hay compañeros de armas que asumiendo la dirección de la nueva Farc, con una actitud antinarcóticos (al mejor estilo de Mr. Brownfield) y sin tener ninguna evidencia concreta, empiezan a señalar y satanizar a sus antiguos camaradas como “narcotraficantes ignorantes”.  

 Sinceramente creo que en un escenario como el descrito, la momentánea y pequeña crisis en la dirección del nuevo partido Farc puede ser resuelta fácilmente y de manera UNITARIA, aceptando lo que la oligarquía llama “el veredicto de las urnas”:  Trazar una línea roja después del número 11 de la lista oficial de los escrutinios del Congreso realizado y así conformar la dirección superior, y, esos 11 reunidos, darle la presidencia honoraria y asesora al camarada Timoleón Jiménez. Asignando también responsabilidades y funciones correspondientes a los otros camaradas elegidos que se considere deben estar en el nivel superior de dirección. Es entonces cuestión de una reunión. Nada más. Persistir en una división artificialmente creada y estimulada, es “liquidar” 52 años de lucha y resistencia anti imperialista y anti oligárquica y escupir sobre los huesos del millón de muertos que esto ha costado al pueblo del Común.         

 Fuente Imagen:  Caricatura de Osuna /El Espectador  

Notas: 

(1) http://anncol.eu/index.php/opinion-5/250-esto-se-esta-desmoronando-mauricio-jaramillo)

( 2) http://anncol.eu/index.php/opinion-5/252-si-hay-disidencias-es-consecuencia-de-los-incumplimientos-mauricio-jaramillo-directivo-de-farc

  

 

 


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