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25May2013

Como Uribe, los Santos también son narcoparamilitares

Miguel Suárez * / En estos días donde el escándalo del parauribismo a tomado un nuevo auge y algunos "personajes del bien" han dejado el país para hacer "especializaciones" mientras se calma la marea, alguno personajes se muestran nerviosos y buscan levantar alguna cortina de humo buscando tapar su oscuro pasado.

Aparte de Uribe, el Mesías de los mafiosos, los Santos, se pasean nerviosos tratando de desviar la atención sobre su oscuro pasado.

Los Santos, dueños del medio de desinformación El Tiempo y de un sin numero de otros medios de desinformación, retoños tardíos y degenerados del expresidente Eduardo Santos, quieren pasar como decimos los Colombianos "de agache" sus antiguas y no muy antiguas relaciones con los narcotraficantes con los cuales se han reunido y hasta negociado.

Según los datos conocidos hasta ahora, tres de ellos, Francisco, el Vicepresidente, Juan Manuel, el Ministros de guerra y Guillermo, se han reunido con los narcoparamilitares.

Según declaraciones del narcoparamilitar Salvatore Mancuso, cuando amenazo con contar toda la verdad y contó solo pequeña parte, el vicepresidente Francisco Santos, se reunió cuatro veces con él y con Carlos Castaño en la Costa y Bogotá. Entre ellas incluyó una que, según dijo, fue en la sede de EL TIEMPO.

En una de esa reuniones, en la vereda El Volador de Tierralta (Córdoba), Francisco les había pedido a el y a Castaño, crear un nuevo frente paramilitar en Bogotá, del cual Carlos Castaño le ofreció la comandancia.

Textualmente dijo Mancuso: "me sorprendí porque lo noté identificado con la causa" y porque "le dijo a Castaño que le gustaba el modelo (paramilitar) de Córdoba y que le gustaría que se repitiera en Bogotá".

En una de esas reuniones, continuó Mancuso, "Castaño le propuso a Santos que comandara el Bloque Capital, pero este se negó diciendo que no sabía de esas vainas". El desmovilizado narcoparamilitar, aseguro que una semana después se reunió en Bogotá con algunos periodistas de El Tiempo y que luego Santos escribió una columna titulada "Proyecto contrainsurgente" en donde hacía alusión a la estrategia de los narcoparamilitares.

Francisco, según los datos recogido mantenía una antigua relación con el Cartel de Medellín, muchos de cuyo miembros compraron al ejercito de la oligarquía colombiana el estatus de comandantes paramilitares.

Siendo jefe de redacción de El Tiempo, Francisco Santos Calderón se convirtió en noticia en 1990 al ser secuestrado, junto con otros periodistas, por la organización del asesinado narcotraficante Pablo Escobar. Por aquello del síndrome de Estocolmo, Francisco Santos comenzó una relación de aprecio y amistad con el capo y sus amigos.

Según se comenta, la honorable familia del creador del "Bloque Capital" de los paramilitares, Francisco Santos, negocio con el narcotraficante Pablo Escobar, para que este no le volara su periódico a través del reconocido narcotraficante Carlos Náder Simmonds, amigo de la familia Uribe y poderoso hacendado de Montelíbano (Córdoba) departamento donde tienen sus fincas, Álvaro Uribe, Salvatore Mancuzo y Carlos Castaño.

Según manifestaron en su momento los abogados del capo Pablo Escobar, los decretos de sometimiento a la justicia, promulgados por el presidente Gaviria, mediante los cuales se dio el escándalo conocido como la "Catedral", fueron expedidos gracias a las negociaciones entre el confeso narcotraficante y la familia Santos.

El pomposo ministro de guerra, fundador del Partido de la U (por Uribe), también se reunió con los narcoparamilitares.

Según el mismo Salvatore Mancuso en la misma declaración, Juan Manuel Santos tuvo dos encuentros suyos con él y con Carlos Castaño en Córdoba. En una de los cuales les propuso "una especie de golpe de Estado". Golpe de estado que no se dio porque algunos personajes de la oligarquía tradicional se negaron a respaldar, trayendo como consecuencias el asesinato de alguno de ellos para silenciarlos y se dice en baja voz, que por eso fue asesinado el conservador Álvaro Gómez Hurtado.

Según Mancuso, la idea de Santos era crear un clima de conciliación que permitiría llamar a una asamblea constituyente y "tumbar" al entonces presidente liberal Ernesto Samper.

Ninguno de los dos "honorables" negaron los encuentros. El vicepresidente Francisco Santos, se escudo en una condición que no ejerce, el periodismo, para justificar la reuniones y su primo, el ministro de guerra Juan Manuel Santos, recurrió al mismo argumento que han utilizado casi todos los acusados del parauribismo: la paz.

Por su parte Guillermo Santos, el hombre de los computadores se conoce se reunión en una ocasión con Carlos Castaño en el norte de Colombia, reunión a la que fue invitado Salvatore Mancuso, pero este se negó a asistir.

En la conversación entre Castaño y Mancuso, donde el primero invita al segundo, Castaño se refiere a ellos en términos muy familiares, dice "mañana tengo una reunión con Guillermo Santos, el hermano de Francisco, le gustaría asistir?" Según la jurisprudencia Uribista, todo el que se reúna con "terroristas" y según el imperio y ellos lo acatan, los narcoparamilitares son terroristas, de inmediato adquieren la condición de terrorista y según el general Padilla, se convierten en objetivo militar, ¿qué pasa con los Santos?.

No son las declaraciones de Mancuso y los hechos suficiente razón para abrir una investigación por lo menos contra Guillermo Santos ya que al vicepresidente, por sustracción de materia no hay quien lo juzgue y al ministro de guerra un tribunal de bolsillo descartó abrir proceso en su contra? Los Santos por su condición, deberían ser los primeros en estar encarcelados.

* Director de Radio Café Stéreo

 

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EL LIBRO DE UN SINVERGUENZA

Sergio Camargo * (Periodista y Escritor)

Los medios comerciales de comunicación de Colombia, ya comenzaron con su gigantesca tarea de redorar la imagen de uno de los criminales mas grandes que ha tenido y tiene el país, el narcoparamilitar Álvaro Uribe Vélez, quien a punta de asesinatos, corrupción, narcotráfico y mentiras, logro, con la anuencia de la podrida clase política del país y la cobarde prensa nacional, ascender los difíciles y tortuosos peldaños del poder político y llegar a ser escogido por una minoría, mas no elegido por el pueblo, Presidente de la República. En efecto la prensa del régimen genocida que impera en el país, está promocionando el libro del Narcotraficante N° 82, escrito a guisa de biografia y que lleva por titulo “No Hay Causa Perdida”.

 

Este nefasto e inescrupuloso individuo habrá contado en su libro y a su manera, los mas bellos y tiernos sucesos de su vida familiar, como por ejemplo que su padre Alberto fue un hombre honesto y trabajador, adorador de caballos finos de paso (su único pecado) y que sus hermanos Jaime (muerto de cáncer de garganta) y Santiago sobre todo, son verdaderos campesinos entregados al trabajo honorable y al progreso de la patria. Y las mas bellas, gloriosas y osadas hazañas como hombre publico desde hace mas de treinta años, cuando comenzó como secretario general del ministerio del trabajo, luego director de la Aeronáutica Civil, después como Concejal de Medellín y mas tarde Gobernador y senador de la republica, fueron gloriosos, hasta llegar a convertirse en presidente de la republica de Colombia, durante ocho años (2002-2010), en los cuales mitigo los sufrimientos del pueblo, enfrento a los terroristas casi exterminándolos, trajo la paz al país desmovilizando alrededor de treinta mil hijos pródigos que cometieron algunos delitos y sentó cátedra en el continente americano que con mano dura (de hierro), la “seguridad democrática” si funciona. Los chilenos, mexicanos, peruanos, guatemaltecos, hondureños y otros le creen.

Pero la realidad es muy otra y nosotros colombianas y colombianos de bien nos hemos encargado de contar la verdadera historia de este criminal y las sucias y mortíferas andanzas de sus familiares, padre, hermanos, hijos, primos y sobrinos.

Yo hace cuatro años me di a la tarea de recopilar muchas de las andanzas criminales de esta familia y su complicidad con el narcoparamilitarismo y publique el libro titulado “El Narcotraficante N° 82 – Alvaro Uribe Vélez – Presidente de Colombia”

Ciñéndome a la verdad, sin calumnias, sin mentiras ni resentimientos de ninguna clase o prejuicio alguno y sin ningún deseo de mentir por venganza u otro impulso malsano, escribí una especie de biografía de este sórdido e inhumano personaje, así como la de su familia, haciendo una radiografía espeluznante por la cual ha atravesado el pueblo colombiano, bajo el imperio del narcoparamilitarismo y su principal capo, después de la muerte del sanguinario Pablo Escobar, el marrullero Álvaro Uribe Vélez.

Mediante los métodos más bajos y sangrientos que la humanidad pueda imaginarse este criminal y su familia supieron aprovechar en todas sus formas las “bondades” del crimen organizado y la mafia.

Pues su padre Alberto y su hermano Jaime fueron cercanos amigos y socios de Pablo Escobar, el primero se salvo de ser extraditado a Estados Unidos y el segundo estuvo detenido en Medellín por su colaboración con el criminal mafioso, pero ambos quedaron libres gracias al quehacer de la mafia y la corrupción que azota al país, eran los años 1982-1983. Los Uribe no fueron ajenos al asesinato del ministro de justicia en el gobierno de Belisario Betancur (1982-1986), Rodrigo Lara Bonilla y quien en su frontal lucha contra el crimen organizado y la mafia, había intervenido y hecho destruir el mayor laboratorio de procesamiento de cocaína perteneciente a Pablo Escobar, llamado Tranquilandia y en el cual se encontró una avioneta perteneciente a los Uribe.

Su hermano Santiago se dio el lujo de crear un escuadrón de la muerte con cura abordo, asesinando casi un centenar de inocentes colombianos, sin descontar sus afinidades en la exportación de cocaína con sus primos los Ochoa.

 

Álvaro Uribe, en su paso por el ministerio de trabajo, la Aeronáutica, la alcaldía de Medellín y la gobernación de Antioquia, no ceso en su colaboración y valiosa ayuda al capo Escobar y a la creación y perfeccionamiento del aparato paramilitar causante del asesinato y la desaparición de mas de medio millón de colombianos y colombianas, en estos últimos treinta años, así como el desplazamiento de casi cinco millones de campesinos y el exilio de otros tantos millones en muchas partes del mundo, una gran parte de perseguidos políticos.

Las flamantes democracias de Estados Unidos y la Unión Europea han guardado un cómplice y hermético silencio.

Su llegada a la presidencia de la republica no fue gracias al apoyo del pueblo colombiano, pues en Colombia jamás ha existido democracia, su gran suerte fue ser el escogido entre los capos de la mafia y el crimen organizado con la complicidad del corrupto bipartidismo (liberales y conservadores). Ya en la presidencia comenzó a perseguir Defensores de Derechos Humanos, Sindicalistas Lideres Populares y Campesinos, Periodistas Alternativos y Abogados. Con sus amigos militares y paramilitares sembraron el terror en la mayor parte del país y los asesinatos de los ciudadanos abiertamente contrarios a sus políticas, sobre todo los líderes fueron exterminados sin piedad. Mientras tanto el narcotráfico se nutria de la ayuda gubernamental y de la ‘ceguedad’ de la policía el ejército y una parte de la justicia.

La mayoría de los compinches de Uribe en el crimen organizado y la mafia, políticos, empresarios, militares y narcoparamilitares, quienes hicieron parte de sus ocho años de gobierno, han sido señalados y acusados por sus crímenes, pero muchos otros se encuentran libres o huyendo de la justicia.

Su primo y compañero político, el senador Mario Uribe Escobar, fue condenado por narcoparamilitarismo y sus dos hijos Tomas y Jerónimo, están acusados por sus relaciones y negocios con narcotraficantes, además de su participación en corrupción y trafico de influencias.

El criminal Uribe sostiene que durante su gobierno desmovilizo más de treinta mil paramilitares, una mentira que cuenta miles y miles de veces para convertirla en verdad. Pero la realidad fue que muchos desmovilizados eran vagabundos y desempleados y las armas entregadas eran viejos fierros inservibles, entre tanto los paramilitares se escondieron o se achicaron para pasar desapercibidos, mientras se le mostraba al mundo que los escuadrones de la muerte ya no existían en Colombia, gracias al presiente Álvaro Uribe Vélez.

A pesar de que la democracia se diluyó y la seguridad se convirtió en represión y bala, Uribe sigue pregonando por todo el mundo que su “seguridad democrática” fue su mayor éxito por que derroto a los terroristas. Para él, los escuadrones de la muerte no son terroristas y sindicalistas y lideres populares si lo son.

El libro “No Hay Causa Perdida”, no cuenta nada de lo antes mencionado, entonces valdría la pena confrontarlo con el del “Narcotraficante N° 82”, para que sopesáramos datos, hechos históricos y a personajes de la narcoparapolitica y sus verdaderas andanzas y así darnos cuenta quien es quien en Colombia y quien cuenta la verdad.

Yo estoy seguro en todo caso, que los colombianos y colombianas de buena voluntad y quienes somos la mayoría absoluta, no estamos mintiendo. Hemos denunciado que la seguridad democrática equivale a Terrorismo de Estado. Así los amigos y compinches del ‘Narcotraficante N° 82’, propietarios y directores de la prensa del régimen, nos sigan intoxicando con sus inverosímiles historias de un país que solo existe en sus cabezas.

 

Septiembre 17 de 2012

 

*Sergio Camargo, es autor entre otros libros: Democracia Real Universal y El Narcotraficante N° 82 Álvaro Uribe Vélez. Ha sido director de la revista Universo Latino y autor de numerosos artículos sobre la realidad latinoamericana y mundial.

 

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Inyectarán cerca de 5.000 millones de euros en Bankia

El FROB cuenta actualmente con un patrimonio neto de 4.139 millones de euros tras la asunción de las pérdidas ocasionadas por el saneamiento financiero en los dos últimos años y la ampliación de capital de 6.000 millones que acometió el pasado mes de febrero.
Por lo tanto, la inyección en la entidad que preside Jose Ignacio Goirigolzarri dejará sus recursos prácticamente a cero, aunque el real decreto aprobado este viernes  por el Gobierno le autoriza a endeudarse hasta 120.000 millones de euros.

De forma inmediata
El propio FROB reconoció ayer que recapitalizará Bankia “de forma inmediata” por las fuertes pérdidas sufridas en el primer semestre, y sin solicitar el adelanto de 30.000 millones de euros que Bruselas había puesto a disposición de España. Esta inyección inicial permitirá ir elaborando el plan de reestructuración del grupo que requiere Bruselas para conceder la ayuda final, que se presentará en octubre, lo que haría que no fuera hasta noviembre cuando se recibiera la inyección de capital.

Bankia tuvo unas pérdidas de más de 4.000 millones
Según fuentes de Economía, no resulta conveniente pedir el adelanto de 30.000 millones “por la dificultad de justificar las razones de urgencia” y porque, en definitiva, “puede ser bastante más gravoso que acudir a los procedimientos del FROB”.

Bankia, que solicita ayudas por importe de 19.000 millones, cerró el primer semestre del año con unas pérdidas de 4.448 millones de euros, una de las cifras más altas de la historia de la banca española. Esas pérdidas han provocado que BFA, su matriz, incurra en causa de disolución, aunque el Real Decreto aprobado hoy por el Consejo de Ministros establece que a las entidades nacionalizadas no les será de aplicación esa disolución forzosa.

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Gobierno de JM Santos agrede al restringir protección y garantías a sindicalistas

BOGOTÁ - POR: H. Durango-  Alberto Vanegas, responsable de derechos humanos de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia CUT anunció que el lunes 6 de agosto  se reunirán en la sede dell Colectivo de abogados José Alvear Restrepo CAJAR los representantes de las centrales obreras y organismo defensores de derechos humanos del país para emitir pronunciamiento y acciones de protesta frente a medidas adoptadas por el ejecutivo nacional que generan desprotección y dejan en mayor vulnerabilidad a los líderes sindicales en Colombia.

 

El director de derechos humanos de la CUT dijo a la prensa que las cifras  de crímnes y amenazas de muerte contra lideres de sindicatos se han incrementado en la última etapa, y lamentó que el gobierno ha informado ante organismo como la OIT que ha aumentado las medidas de protección,  pero, en realidad por el contrario lo que vemos es grave y preocupante que  en estos momentos difíciles en que se viene arremetiendo contra el movimiento sindical desde el gobierno nacional se haya facultado a la nueva Unidad Nacional de Protección – UNP, en cabeza del Doctor Andrés Villamizar Pachón, para que reduzca las  condiciones de protección y aplique  recortes en 50 por ciento en la ayuda para combustibles que requieren los vehículos de los esquemas de protección.

 

Por otro lado, el dirigente de la central obrera criticó  los planteamientos de la señora Cleopatra Doumbia Henry, directora de Normas Internacionales del Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, quien tras reunirse con voceros del gobierno declara que hay una ‘mejoración’ de las cifras de números de muertos, pero se necesita también, ahora, que haya un seguimiento con las investigaciones sobre esos hechos.

 

“La OIT es parte de la debilidad que hemos encontrados en organismos multilaterales, esos organismos están siendo chantajeados y se debilita su accionar por interés de empresarios y gobiernos como el de Colombia, La OIT es débil en la atención a las denuncias por las violaciones a derechos humanos en nuestro país, consideramos que no se trata de una supuesta reducción de los crímenes lo que exigimos es que se ponga fín al terrorismo del estado y empresarios contra los representantes de los trabajadores y el ataque a las luchas que adelantan en defensa de sus derechos”, expresa el ejecutivo de la CUT.

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Medida de aseguramiento contra coronel del Ejército por asesinato a sangre fría

Por Camilo Raigozo

Agentes de la Dijin hicieron efectiva la captura del presunto terrorista, Beismarck Salamanca Nempeque, teniente coronel del Ejército Nacional, por su probable responsabilidad de asesinato a sangre fría.

El presunto bandido de las fuerzas militares está cobijado con medida de aseguramiento, detención preventiva sin beneficio de excarcelación, proferida por un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos humanos y DIH, informó la Fiscalía.

El crimen fue perpetrado el 4 de junio de 2005 en Alto de Las Cruces, municipio de Caldas, Antioquia, donde terroristas adscritos a la Agrupación de Fuerzas Especiales Urbanas, Afeur, del Ejército Nacional, asesinaron a sangre fría a Luis Bernardo Álvarez Correa y lo presentaron como guerrillero abatido en combate.

El presunto criminal del régimen “cumplirá” la medida de aseguramiento en el Batallón de Policía Militar 13, en Bogotá, lo que significa impunidad y burla para la víctima y sus familiares.

Actualmente el gobierno del presidente Santos, el ministro de Defensa, altos mandos militares, congresistas inescrupulosos y la extrema derecha, entre otros,-

impulsan una reforma al fuero militar, con lo cual los crímenes y violaciones a los derechos humanos cometidos por miembros de la fuerza pública quedan en la impunidad.

 

 

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Congresista Iván Cepeda dice que el jefe del paramilitarismo es Víctor Carranza

El congresista Iván Cepeda dice que Colombia no conoce la verdadera historia del ‘zar’ de las esmeraldas, ni su rol en las guerras entre los clanes mafiosos con el cartel de Medellín.

El congresista Iván Cepeda dice que Colombia no conoce la verdadera historia del ‘zar’ de las esmeraldas, ni su rol en las guerras entre los clanes mafiosos con el cartel de Medellín.

Por: Margarita Vidal, El País Domingo, Julio 22, 2012 Temas: Judicial Paramilitarismo en Colombia 17Me gusta5Vote up!3Comentarios

Imprime Reporta un error AmpliarCongresista Iván Cepeda.

Archivo de El País

En su momento, al elegirlo como Personaje del Año por su labor, la extinta revista Cambio registró el éxito de este defensor de los Derechos Humanos, Iván Cepeda Castro, con la marcha que el 6 de marzo de 2008, sacó a millones de colombianos a las calles para protestar contra la violencia paramilitar y los crímenes cometidos por agentes del Estado:

“Iván Cepeda libró dos batallas y venció en las dos: derrotó el escepticismo de quienes creían que el modelo de movilización ciudadana contra la violencia se había agotado el 4 de febrero, cuando el país marchó contra las Farc y el secuestro. Y logró contrarrestar la arremetida del asesor presidencial José Obdulio Gaviria que quiso estigmatizar la marcha diciendo que era promovida por la guerrilla.”

 

Forjado por pruebas tan duras como el asesinato de su padre, el líder de la Unión Patriótica (UP) Manuel Cepeda, Iván se ha convertido en caracterizado defensor de los Derechos Humanos y su campo de acción ha sido la defensa de los derechos de las víctimas de la violencia paramilitar y de los agentes estatales. Como portavoz de la Asociación de Víctimas de Crímenes de Estado, ha denunciado la desaparición de más de 20.000 personas y se puso al frente de una cruzada que lo ha llevado a los más diversos escenarios: desde foros locales e internacionales sobre Derechos Humanos, hasta las puertas mismas de las Cortes de Justicia de Washington, para exigir que los jefes paramilitares extraditados confiesen la verdad y reparen a sus víctimas.

 

En esta entrevista, relativa, entre otros temas, al libro que acaba de publicar sobre uno de los hombres más controvertidos del país, Iván Cepeda hace revelaciones escalofriantes.

¿Qué lo llevó a escribir, junto con el padre Giraldo, el libro sobre el ‘Zar’ de las Esmeraldas, Víctor Carranza?

Javier Giraldo es un sacerdote jesuita, que ha acompañado desde hace muchos años a las comunidades en distintas partes del país, especialmente en el Meta. Es pionero en la documentación de los grandes bancos de datos estadísticos sobre violación de los derechos humanos en el país, y es quien conoce de la manera más profunda y detallada muchísimos de esos contextos de desapariciones, masacres, despojos, asesinatos, paramilitarismo, guerrilla.

¿Y usted, cómo llegó al tema?

Una de las primeras cosas que hice como representante a la Cámara, fue un debate sobre una situación que se presentó en la región de La Macarena, donde se descubrió que había enterradas unas 600 personas, como NN. No había una fosa ahí, pero sí una realidad muy concreta de cadáveres, supuestamente de guerrilleros muertos en combate, pero también de personas que no se sabe de dónde vienen. Podrían ser también falsos positivos o desapariciones forzadas. Después descubrimos cinco cementerios más. Estando allí, e investigando en profundidad, me di cuenta de que todos los caminos conducían a Carranza. Me metí también en el tema de tierras y empezaron a llegarme datos de que Carranza era dueño de un millón de hectáreas. Si 6 millones de hectáreas fueron arrebatadas en dos décadas, Carranza tendría, ni más ni menos, que el 20%.

Carranza ha querido siempre proyectar una imagen de “pacificador” de Boyacá...

Precisamente. Una de las cosas que más impactó mucho fue el desfase entre la imagen pública de este hombre y la historia de su vida y de su enorme poder. Con el padre Giraldo nos dimos cuenta de que allí había un vacío muy grande y decidimos escribir el libro a pesar de las muchas advertencias de los peligros que implicaba hacer estas pesquisas.

¿Cuál fue el hilo conductor?

Hay un capítulo llamado La Metamorfosis: es el contraste que hay entre la historia de Carranza, las guerras que él ha librado en Boyacá y en el Meta, cómo ha construido un verdadero imperio en Puerto López y Puerto Gaitán, territorio que es prácticamente suyo –y la cercanía que ha tenido por décadas a sectores muy poderosos del país. Carranza dice ser amigo de buena parte de presidentes y ex presidentes de Colombia, y de familias muy poderosas. Entonces salta la pregunta obvia: ¿cómo una persona que fue un fundadora del paramilitarismo en Colombia puede tener tal nivel de aceptación y aparente legitimidad en la sociedad?

 

Sobre eso se ha murmurado mucho, pero nadie le ha probado nada...

Yo creo que en cierta forma sobre él ha habido un velo mediático porque de otra manera no se entiende el desfase entre la imagen de un hombre que ha surgido de abajo, un empresario exitoso, y alguien ligado –por lo menos en algunos testimonios- al narcotráfico, y que ha ido monopolizando la minería de la esmeralda. Y como si esto fuera poco, en la más reciente investigación que presentamos, está el despojo de tierras, utilizando el robo de baldíos de la Nación y haciendo negocios muy lucrativos en términos de especulación con las tierras que tiene. El país no conoce la historia de Carranza como fundador del paramilitarismo, ni su rol en las guerras que hubo entre los clanes mafiosos con el cartel de Medellín y toda esa historia atroz. Se le presenta como el hombre que trajo la paz a Boyacá, y, a través de esa idea, como alguien que merece reverencia y que, inclusive se ha presentado como víctima.

 

¿Esto último qué quiere decir?

A él lo indemnizaron como parte de una sentencia de un proceso contencioso administrativo, como si fuera una víctima.

 

¿Es cierto que los jefes paras le dijeron a usted que Carranza es hoy el jefe de los paramilitares en Colombia?

Cuando yo estaba en Nueva York haciendo una de las visitas a los jefes paramilitares, les pregunté: ¿quién es hoy el jefe de los paramilitares en Colombia, vivo, y que no está extraditado? Ni siquiera se miraron y dijeron al unísono: “Don Víctor”, como si se tratara del hecho más evidente.

 

Debe ser difícil y peligrosa una investigación de este tipo.

Nuestro libro está construido básicamente sobre dos casos que son, a su turno, procesos que se han acumulado y que han terminado en grandes investigaciones. ¿Qué ha pasado con esto? Pues el saldo es que buena parte de los testigos están muertos, que hay alrededor mucha gente intimidada, y que, después de haber fallado, jueces y fiscales terminan enredados y con investigaciones, o en el exilio. Lo que se ve detrás es un gran manto de impunidad, y que allí ha operado una concienzuda estrategia para borrar todos los rastros. Uno de los paramilitares que hacen parte de esos grupos, que se llaman “Carranceros”, cuenta que en la organización de Carranza hay gente encargada de matar a quienes a su vez cometen los asesinatos y así se van “limpiando” y borrando hechos y rastros.

 

¿Qué descubrieron en torno al tema de la colosal concentración de tierras, de Carranza?

El testaferrato en muchos de sus negocios. Hicimos una investigación que hace pocos días llevó a la Notaria Cuarta de Villavicencio a investigar cómo opera el mecanismo a través del cual Carranza se ha hecho a esa enorme cantidad de tierras. Lo que se ha descubierto es que muchas personas son invasores de baldíos de la Nación y después terminan vendiéndole a testaferros de Carranza y de su clan, a precios irrisorios. Luego, cuando se engloban esos predios y parcelas se hacen los grandes negocios. Por ejemplo, La Fazenda, que es un proyecto gigantesco en la Altillanura. Cuando uno llega a Puerto López, a cien kilómetros de Villavicencio empieza a ver todas las fincas de Carranza, que se reconocen porque él les pone un distintivo: una rueda metálica en la entrada. Después de Puerto López, donde hay una guarnición militar al lado de la casa principal que ocupa Carranza, se llega a la Altillanura que es el sueño de la economía a escala a través de este proyecto agro industrial, y entonces todo el paisaje cambia y empiezan a aparecer pinos y tecas. Es prácticamente otro país, en una gran hacienda con tecnología muy sofisticada.

 

¿Y esa hacienda es de Carranza?

Por lo menos hemos identificado un predio que englobó Carranza a través del mecanismo que le he descrito. Un predio en el cual, además, la Fiscalía encontró fosas comunes. A ese proyecto que entre otras cosas es de un consorcio cuyo origen no está muy claro, porque hay capital del Brasil, pero también hay ciudadanos colombianos involucrados. La observación que hacemos es que todo esto ocurre en el vecindario inmediato del imperio de Carranza.

 

¿Cómo es posible que no se sepa cuáles son las cabezas visibles del proyecto de La Fazenda?

Ese tipo de conglomerados se van estructurando de tal forma que al final es muy difícil saber de dónde vienen los capitales y quiénes son los verdaderos dueños. El testaferrato en Colombia ha hecho que aquí sea muy difícil determinar la propiedad de la tierra. En el debate que le hicimos con el senador Jorge Enrique Robledo al ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, yo partía del hecho de que en un proceso de restitución de tierras la pregunta básica es qué ciudadanos o empresas tienen más de veinte o treinta mil hectáreas de tierra en Colombia. Nosotros presentimos que en Colombia hay gente que tiene 500.000 y más hectáreas, es decir un territorio que correspondería a un país centroamericano. Si no resolvemos esa pregunta es muy difícil avanzar en un proyecto como el de Restitución, ya que Colombia tiene uno de los mayores índices de concentración de tierras en el mundo. Por lo menos deberíamos saber en manos de quién están esas tierras.

 

¿No es ese un palo en la rueda a la Ley de Tierras, y a los buenos propósitos del gobierno?

Sí, esa es una pregunta de fondo y yo creo que está bien que el gobierno esté comenzando hacer esfuerzos puntuales como en el caso de Las Pavas, por ejemplo, que es una de estas propiedades en litigio, pero no basta con los casos simbólicos. El fenómeno de la usurpación y desalojo de tierras en Colombia es de tal magnitud, que si no hay una base sólida, estadística e informática, será muy difícil avanzar en esos procesos. Otro cosa increíble es que el gobierno no tiene el dato, indispensable para este proceso, de cuántos son, ni dónde están, los baldíos de la Nación. Desde ese punto de vista yo quisiera saber cómo una política de restitución puede tener un alcance serio.

 

Volviendo a Carranza, si, como dicen, “pacificó” Boyacá, si se terminara esa concesión, ¿habría riesgo de volver a la violencia anterior?

El asunto es que es necesario desmontar muchos poderes enquistados en el país. La gran pregunta para el Gobierno es si está dispuesto a tocar esos intereses, esas estructuras de poder. No más una hacienda, Las Pavas, está generando semejante proceso de litigio y de intervención. Y no es necesario hacer un gran esfuerzo investigativo para darse cuenta del control que tienen cierta clase de personajes de la vida pública en regiones como la Costa Atlántica. Yo hice una petición a los siete gobernadores de esta región para que acaben con los contratos de los juegos de azar, que siempre se le adjudican a las empresas de la señora Enilce López, La Gata. En las licitaciones nunca hay competidores, y, si los hay, regularmente resultan muertos.

 

Hace un momento mencionó su visita a los jefes paramilitares extraditados en Nueva York, ¿qué hacía usted allá?

Yo en ese momento era vocero del movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado. Nos oponíamos a la extradición de los jefes paramilitares, que significaba una inmensa traba al desarrollo de los Procesos de Verdad y de Justicia y Reparación. Entre otras cosas, nunca ha sido claro porqué el gobierno extraditó a una parte de los jefes y no a todos. Los jefes que vimos en Nueva York nos dijeron que había un grupo que se disponía a hacer unos señalamientos en el momento preciso en que los extraditaron. Por su parte, Piedad Córdoba había hecho debates en el Congreso sobre esas extradiciones, y creó una comisión en el Senado para hacerles seguimiento. El objeto de nuestra visita a las cárceles era hablar sobre por qué se había producido la extradición y cuál era la información que ellos querían suministrar y no pudieron. Todo lo que ha ocurrido a partir de ahí, ha correspondido a nuestros temores: se detuvieron las investigaciones, hubo grandes dificultades para activar ese proceso y digamos que el costo de esta situación es que ha ido creciendo en el plano internacional y ha ido involucrando a los Estados Unidos cada vez más. Una muestra de esa situación es la extradición del General Santoyo, jefe de Seguridad de la Casa de Nariño, durante la presidencia de Álvaro Uribe. Precisamente lo que quería evitar el ex presidente: que esas cosas se hablaran en Justicia y Paz, ahora se están hablando en Estados Unidos.

 

¿Si los jefes estaban dispuestos a hablar, por qué no lo han hecho desde allá?

Sí lo han hecho, pero yo veo que aquí hay una especie de sordera voluntaria o, digamos que lo que dicen despierta tal asombro, que no se les cree. Tanto alias ‘Don Berna’ como el señor Mancuso han hablado clara y reiteradamente de cómo apoyaron la campaña de elección de Uribe, mencionando los dineros que pusieron, la manera cómo se presionó al electorado, e incluso han hablado de un pacto que hicieron, anterior al de Ralito conocido por la opinión pública, que fue un pacto que suscribieron dirigentes políticos muy cercanos al presidente Uribe con los paramilitares y que decía: “ustedes nos dan la impunidad y nosotros les ponemos los votos”. Ellos dicen que cumplieron y que los políticos no. Son cosas muy graves, pero en Colombia desde hace rato se vienen denunciando cosas gravísimas y fácilmente comprobables, pero no se quiere escuchar la verdad. Por ejemplo que el ex presidente Uribe tenga una cuñada y una sobrina narcotraficantes. Eso en cualquier país del mundo daría lugar a una investigación muy seria.

 

¿Pero qué culpa tiene el presidente Uribe de que una sobrina y una cuñada suya hayan traficado?

Él tiene responsabilidades políticas. Ese hecho no hay que verlo aislado del caso del General Santoyo. Si es cierto lo que se está investigando, el señor Santoyo sería el eslabón entre lo que se sabía en la llamada Oficina de Envigado y los carteles en los cuales estaban la cuñada y la sobrina del ex presidente Uribe.

 

El presidente Uribe dice que usted está empeñado en una campaña de desprestigio contra él y su familia...

Yo a lo que me he referido es a hechos puntuales, y cuando me refiero a casos que puedo documentar y sustentar, no hago simplemente acusaciones sino que inmediatamente los remito a las autoridades judiciales. Por otra parte, cuando creo que esos hechos ameritan una denuncia, he denunciado al ex presidente. Ahora, yo, por supuesto, estoy en total divergencia de su modelo de sociedad, de país, de su política de seguridad y de la forma como concibe el país. Pero si eso parara allí yo me limitaría a ser un contradictor político y a argumentar mis razones filosóficas y mis visiones diferentes. Pero es que el problema es que detrás de todo esto hay un rastro de sangre, unas estructuras criminales inmensas, un organigrama que, cuando el país descubra su verdadera dimensión, se va a quedar atónito. Lo único que le puedo decir es que, cada vez que uno investiga uno de esos rastros, indefectiblemente lo lleva al presidente Uribe, a su hermano, a su primo, a su entorno político, a su entorno familiar.

 

¿Eso que usted pinta tan terrible, se descubrirá algún día?

Yo creo que esa es una verdad que no va a poder ser acallada, ni seguir en la penumbra por mucho tiempo. No sé, aparte de lo que está pasando, qué más es necesario que suceda, pero el hecho es que ya en los Estados Unidos hay un funcionario de altísimo nivel, de gran responsabilidad y cercano no solamente desde el punto de vista de sus funciones como agente del estado, sino en la vida personal y familiar del presidente Uribe, investigado por narcotráfico. Detrás de la historia de Santoyo hay mucho más. Nosotros hemos investigado lo que pasó en Antioquia en la época de la gobernación Uribe y cuando fue asesinado el padre del ex presidente, que se le atribuye al Frente V de las Farc. En ese frente había dos personas al mando, uno de ellos, de apellido Úsuga. Después de que ocurrió el hecho fueron perseguidos y asesinados 16 miembros de esa familia. Santoyo aparece ligado a eso.

 

El presidente Uribe también lo tiene a usted demandado...

Sí, ante la Corte Suprema por abuso de poder, por manipular supuestamente testimonios y por calumnia. Yo sencillamente cumplo con mi deber.

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