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22May2015

FARC suspenden cese al fuego unilateral.

Comunicado

No estaba en nuestra perspectiva la suspensión de la determinación del cese al fuego unilateral e indefinido proclamado el 20 de diciembre de 2014 como un gesto humanitario y de desescalamiento del conflicto, pero la incoherencia del gobierno Santos lo ha logrado, luego de 5 meses de ofensivas terrestres y aéreas contra nuestras estructuras en todo el país.

Deploramos el ataque conjunto de la Fuerza Aérea, el ejército y la policía ejecutado en la madrugada del jueves, contra un campamento del 29 Frente de las FARC en Guapi (Cauca), en el que, según fuentes oficiales, resultaron asesinados 26 guerrilleros.

Nos duelen por igual las muertes de guerrilleros y soldados, hijos de un mismo pueblo y procedentes de familias pobres. Debemos parar este desangre.

Contra nuestra voluntad tenemos que proseguir el diálogo en medio de la confrontación. Aunque Santos anuncia que mantendrá la ofensiva, insistiremos en la necesidad de acordar cuanto antes, para la salud del proceso de paz y evitar nuevas victimizaciones, el cese bilateral de fuegos que con tanta insistencia han reclamado las mayorías nacionales.

Agradecemos la labor de seguimiento y verificación del cese unilateral que durante cinco meses realizaron el Frente Amplio por la Paz y el movimiento social y político de Colombia.

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP

Montañas de Colombia, mayo 22 de 2015

81 procesos enfrenta Alex Char, la mano derecha de Germán Vargas.

81 procesos enfrenta Alex Char, la mano derecha de Germán Vargas
 

55 procesos de tipo penal, estafa, peculado, prevaricato, amenazas, fraude, abuso, perturbación e injuria, entre otros

La Procuraduría anunció que se iba a pronunciar sobre este tema durante el mes de febrero del presente año, pero no lo hizo

Según investigación, con diferentes estamentos, personas y entidades, además de material recopilado por los periodista Germán Agámez y Roberto Escorcia, la VeeduríaCiudadana de la Región Caribe, y denuncias del Abogado Luis Escorcia León, un total de 81 procesos se le siguen al ex alcalde Alejandro Char Chaljub en entidades como la Procuraduría, La Contraloría y la Fiscalía General de la Nación.

El presidente de la Veeduría Ciudadana de la Región Caribe, Rubén Moreno de Las Salas, quien tiene en su poder las respuestas de los derechos de petición en la que solicita la información a las ías del país, el ex alcalde de Barranquilla y mano derecha del candidato a la vice presidencia de Colombia, Germán Vargas Lleras, enfrenta, 17 procesos en la Procuraduría, 9 en la Contraloría y 55 procesos de investigación se adelantan en la Fiscalía.

Entre los señalamientos por los que se investiga al ex alcalde, se destacan, delitos contra la Administración Pública; Interés indebido en la Celebración de Contratos; Violación al Régimen Legal o Constitucional de Inhabilidades e Incompatibilidades; Estafa por mayor Cuantía; Peculado Culposo; Prevaricato por Acción; Prevaricato por Omisión; Amenazas; Contrato sin cumplimiento de los Requisitos Legales; Fraude a Resolución Judicial; Abuso de Función Pública, Peculado por Apropiación, Intervención en Política, Abuso de Autoridad por acto arbitrario o injusto, Injuria, Peculado por Aplicación y Perturbación de la posesión sobre Inmueble, entre otros delitos.

Otra de las investigaciones, tiene que ver con el proceso de la vía de Bogotá a Girardot en la que aparecen vinculados también los hermanos Nule.

Las entidades afectadas por el señor Char en estos procesos son: la Dirección Nacional de Estupefacientes; la Unidad Administrativa Especial de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, Dian; el Instituto Nacional de Concesiones Inco; el Distrito Especial, Industrial y Portuario de Barranquilla; el Fondo Nacional de Calamidades, Subcuenta Colombia Humanitaria y el Instituto Nacional de Vías, Invías.

Por otro lado, está la expectativa de la comunidad quien no entiende porque los entes de control no se pronuncian y dejan que estos procesos se duerman.

Desconcertados se encuentran muchos ciudadanos dijo Roberto Escorcia, quienes no entienden por qué el Procurador agilizó en el caso de Petro y en el de Char no.

Sobre el caso de intervención en política, dijo Roberto Escorcia que el Procurador, Alejandro Ordoñez Maldonado, anunció que se iba a pronunciar sobre este tema antes de que terminara el mes de febrero del presente año, terminó febrero y no lo hizo, “entendemos que esté ocupado con lo de Petro, pero lo de Char no deja de ser importante y ya va para 4 años”

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Por su parte Rubén Moreno insiste en que las acciones de investigador las realiza en calidad de veedor, amparado en la Ley 850 del 2003 que dice que la veeduría Ciudadana fue creada para ejercer un control y vigilancia ante los entes del Estado y ante las entidades privadas que ejerzan funciones públicas; indicó además Moreno que los veedores tienen la obligación, como la tiene cualquier ciudadano del país, de pronunciarse cuando se den cuenta que hay actos ilícitos; “uno se debe pronunciar, pero los entes de control parece que estuvieran dormidos,  que no estuvieran interesados en que la corrupción en el país se acabe”, terminó diciendo el presidente de la Veeduría Ciudadana de la Región Caribe.

En este mismo caso, el veedor le pasó un nuevo escrito al Procurador donde se le pregunta por qué no le ha dado curso a pronunciamiento final a esa investigación y aún no ha respondido”, dijo Moreno.

Sobre el tema, se supo, según palabras del periodista Roberto Escorcia que la habilidad de los leguleyos no tiene nombre cuando se trata de dilatar los procesos y cada vez que va a salir la resolución, meten un recurso. Afirma además, Escorcia que al parecer los Char, tienen infiltrados en la Procuraduría y les hacen saber anticipadamente los pasos que dan los investigadores del ministerio público, para que estos “abogados” de la misma manera recurran a recursos para dilatar.

Así mismo se supo que en el mes de enero de este año, fue interpuesta una denuncia penal ante la Fiscalía, por el abogado barranquillero, Luis Escorcia León, quien ante el Fiscal General de la Nación, Eduardo Montealegre, le compete, contra el Procurador General, para que el Fiscal General lo investigue porque él debe fallar en este caso.  Desde hace 3 años el Procurador prometió que en 6 meses se estarían estableciendo los hechos y se conocería la sanción y no lo ha hecho. Lo que está es favoreciendo políticamente a este ex alcalde, miembro de Cambio Radical”, expresó Escorcia

Indicó por otra parte, el jurista que la denuncia contra Alejandro Char Chaljub “por indebida participación en política” cuando ejercía el cargo de Alcalde Distrital de Barranquilla, ha sido un proceso amañado. “Primero fue archivado, luego se reabrió la investigación, se abrió el pliego de cargos pero ahora parece que al Procurador le tiembla el pulso para tomar una decisión, como ya lo hemos dicho. “Para mí es un funcionario que tiene una doble moral que le falta a la ética y al ejercicio de la función pública”, acotó.

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Dijo además Luis Escorcia, que “el Procurador, en las sanciones que ha desplegado a múltiples funcionarios, ahí dice él ser Procurador inquisitivo, pero acá en el caso de Alejandro Char vemos un Procurador que tiene miedo a aplicar la Ley. Eso es algo que no se entiende”.

La denuncia contra Alejandro Char por participación en política fue presentada ante la Fiscalía General de la Nación en abril 26 del año 2010, “por eso denuncié  a la Fiscal 29 y vemos que no ha pasado nada”, señaló Escorcia León.

Finalmente manifestó el abogado que “como ya el Fiscal General de la Nación tiene conocimiento de estas denuncia e investigación, yo le estoy exigiendo que esa investigación la cambie de radicación y que la asuma un fiscal delegado de la ciudad Bogotá”, terminó diciendo Luis Escorcia.

Por su parte la Procuraduría en este sentido, le toca concurrir para no violar el debido proceso, pero todo indica que las instancias a Alejandro Char en el tema de la Procuraduría se le acabaron ya!

Por otro lado hay que decir que entre los denunciantes de Alejandro Char ante la Fiscalía se destacan, Humberto Salcedo Collante, Colombianos Anónimos, la Contraloría Distrital de Barranquilla, Gustavo Aguilar Jiménez, Mario Martínez Sarmiento, Luis Escorcia León, Álvaro Lozano Rodríguez, Graciela Abril Caballero; a nombre de la Contraloría General de la República, Harold Torres Ávila, Leticia Hernández Carrillo, Jorge Rafael Roa, Jorge Wehdeking Mazenett, José María Cotes Brugés y otros.

Por su parte Germán Agámez, periodista del Diario La Libertad del departamento del Atlántico, manifiesta que a él le toca enfrentar estos chicharrones en este medio y a diario concurren personas a pronunciarse sobre la preocupación que tienen con el caso Char, puesto que se dice en la comunidad que está aspirando nuevamente a ser alcalde de Barranquilla.

La soledad sonora de Macondo.

Por Nelson Lombana Silva

A raíz de los diálogos que se adelantan en la Habana (Cuba) entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo (Farc – Ep) y el gobierno nacional de Juan Manuel Santos Calderón, Aureliano Armanza Latorre, decide armar su propia opinión sobre los hechos que son motivo de disputa en Colombia. "No puedo opinar con base en lo que dice el otro, debo opinar con base en mis propios argumentos, los cuales se construyen trabajándolos", dice mientras apura el tinto sin azúcar en el pequeño cuarto de su modesto apartamento.

Lo único que tiene claro hasta ahora es que ningún colombiano puede declararse neutral o indiferente ante estos diálogos, por cuanto allí no se está definiendo el futuro ni del gobierno oligarca, ni del movimiento fariano, de alguna manera, se está definiendo el futuro de todos los colombianos y todas las colombianas, chicos y grandes, gordos y flacos, negros y blancos, ricos y pobres, letrados e iletrados, optimistas y pesimistas, avispados y tontos, etc.

Su rostro moreno se contrae al mirar a su alrededor todo normalidad y sosiego: El pobre luchando por sobrevivir y paliar el hambre, mientras el rico diseñando nuevas estrategias aberrantes en el marco del neoliberalismo para amasar más fortuna, sin importarle que la vida no le alcanza ni para disfrutar una milésima parte del dinero que guarda celoso en los bancos del gran sistema financiero. No tiene conciencia que ha perdido la conciencia.

 La soledad sonora de Macondo rebasa los umbrales del surrealismo mágico de su fundador Gabriel García Márquez en el marco del denominado: "Boom Literario", que nos hizo soñar despiertos y asumir utopías con donaire y perseverancia, al interior del sistema más inhumano que ha tenido la historia de la humanidad, donde la muerte y el dolor ajeno se utilizan para hacer más poderoso a una clase mínima que se sostiene en la altura del poder dominante.  

Aureliano Armanza Latorre, es un investigador empírico, crítico y analítico que trata en medio de sus propias contradicciones hallar la verdad de las cosas tirando por el atajo de la sindéresis. En palabras suyas: "Ni para allá, ni para acá, simplemente lo que es".

Eso le ha traído más problemas que satisfacciones, pues decir la verdad en Colombia es de por sí un error o un suicidio. Sin embargo, Aurelio tozudamente se empecina en transitar ese camino y a pesar de ser ateo, suele decir irónicamente con mucha frecuencia: "¡Por la verdad murió Cristo!"

Es universitario. Sin embargo, es consciente que tiene muchos vacíos, comenzando por admitir la naturaleza antropológica del ser humano que determina que todos los días se está haciendo, hay nuevos descubrimientos, tesis y conjeturas en todos los campos del conocimiento. "La peor manifestación de ignorancia del ser humano, es decir que se la sabe toda", insiste mientras juega con el libro entre sus manos huesudas.

Sus ojos cafés de mirada triste de vez en cuando se ilumina al hallar en la universalidad una gotita de conocimiento, después de revisar el semanario VOZ La Verdad del pueblo, consultar las páginas web: www.pacocol.org, www.semanariovoz.com o www.rebelion.org, entre otras. Después de leer un buen libro o participar de un debate, una mesa redonda, una conferencia o una simple entrevista. "Leer – dice – es dialogar con una persona importante sobre un tema igualmente importante, que ayudará a forjar la personalidad y el intelecto, pero sobre todo a mejorar las relaciones humanas y la convivencia, a interpretar el mundo y pensarse la posibilidad de contribuir en su transformación".

No es una persona explosiva, diríase extrovertida. Por el contrario. Es una persona calmada, sosegada y analítica, diríase introvertida. Insiste en decir: "Hay que pensar para hablar y no hablar para pensar". Agrega: "El ser humano se debe guiar por la racionalidad y no por la emotividad. Sin embargo, ambas cosas son importantes, porque son inherentes al ser humano, el problema está en saber manejar racionalmente estos comportamientos".

¿Por dónde comenzar?

Aurelio Armanza Latorre, se estira y se encoge. Bosteza y colocando la mano derecha en el mentón, recostando el codo sobre la mesa mira la distancia y se lanza la cruel pregunta: "¿Por dónde comenzar?". Tiene conciencia que toda investigación parte de una pregunta, la cual da origen a una hipótesis y si la hipótesis es acertada desemboca en una tesis, la cual debe ser demostrada a través de la práctica para que sea científica, es decir, cierta. Así las cosas, no resulta fácil el camino por recorrer. Seguramente, resultará largo y culebrero, quizás angustiante o emocionante, con saltos y sobresaltos, quizás estimulante o frustrante. Nadie podrá predecir. El único que podría predecir sería Dios y éste no existe más que en la imaginación humana. El hombre ha creado a Dios y no Dios al hombre, como se suele decir arrastrando el lastre del analfabetismo del origen del hombre, la humanidad y la naturaleza en su conjunto.

El plan resulta corto y sustancioso. A partir de tres momentos claves puede llegar a lo propuesto. Por lo menos, así lo cree Aurelio, el hombre de la mirada triste. En un primer momento se trata de caracterizar el sistema capitalista, en un segundo, el gobierno de Juan Manuel Santos Calderón y en un tercer momento el movimiento guerrillero.

El sistema capitalista, el sistema de los antivalores

"La historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de las luchas de clases", dicen Carlos Marx y Federico Engels. ¿Qué significa esto? Primero, que toda la vida no ha reinado el sistema capitalista, en el marco del desarrollo histórico de la humanidad hubo un momento en surge el sistema capitalista como tal (Siglo XV), lo cual indica que tendrá un final para dar paso a un sistema distinto, el sistema Socialista. 

La cuestión resulta obvia si aceptamos el esquema un tanto arbitrario de las grandes etapas por las que ha pasado la humanidad: Primitivismo, Esclavitud, Feudalismo y Capitalismo. Cada período tiene sus características y particularidades que ciertamente no resultan fáciles identificar, se hace necesario un estudio meticuloso y detallado con espíritu crítico y analítico.

Por eso, una primera característica del sistema capitalista es que es histórico. Es decir, aparece en un momento determinado del desarrollo de la sociedad y a su vez, desaparecerá en un momento determinado del mismo desarrollo de la humanidad. No es eterno, infinito e inmodificable como dicen sus aduladores.

Una segunda característica, tiene que ver con las clases sociales que lo integran o conforman: La burguesía y el proletariado. ¿Qué se entiende por burguesía? ¿Qué se entiende por proletariado? Volvamos a Carlos Marx y Federico Engels: "Por burguesía se comprende a la clase de los capitalistas modernos, propietario de los medios producción social, que emplean el trabajo asalariado. Por proletarios se comprende a la clase de los trabajadores asalariados modernos, que privados de medios de producción propios, se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para poder existir".

Tercera característica importante, el sistema capitalista no es una cosa u objeto inmodificable. Es un conjunto de relaciones de distintos tipos que se están desarrollando constantemente. Por ejemplo, relaciones económicas, relaciones sociales, relaciones políticas, relaciones ideológicas, relaciones culturales, etc.

Podría decirse gráficamente para su mejor comprensión que el sistema capitalista tuvo una infancia, una juventud, una madurez y una decadencia. Según Lenin, está en su última fase de existencia: El imperialismo. Es lo que usualmente conocemos como neoliberalismo, en el que el capitalismo altamente desarrollado se expresa a través de multinacionales y transnacionales, con sus profundas y dramáticas contradicciones que lo van consumiendo en la desgracia, en su propia destrucción.

La cuarta característica, tiene que ver con la existencia de las clases sociales antagónicas: Burguesía y Proletariado. Es decir, clase rica y clase pobre. La contradicción entre el capital y el trabajo.

La quinta característica, estaría determinada por los antivalores. O sea, en el capitalismo no hay valores, sino antivalores. ¿Qué queremos decir con esto? Que en el sistema capitalista predominan: La explotación del hombre por el hombre, la mentira, la infamia, el engaño, la represión, la tortura, el desprecio por la verdad y la justicia social, la corrupción, la competencia, el privilegio, el individualismo y el personalismo. La consigna nefasta, por cierto, es: "¡Compito, luego existo!".

En este sistema no se impone la razón, se impone la fuerza bruta. Aquí lo fundamental no es el ser humano, sino el dinero. El que tenga dinero es un Don así sea el más degenerado y perverso; el que no tenga dinero es un Don Nadie así sea un sabio en cualquier área del conocimiento. Es la cruda realidad. Es la característica del sistema capitalista.

Seguramente hay más características y seguramente igualmente importantes. Sin embargo dejemos por acá su enumeración pues la idea no es hacer un texto farragoso.

Santos: El gobierno de la "prosperidad"

El presidente Juan Manuel Santos Calderón es un oligarca de cuna, hace parte de la rancia oligarquía santafereña, tronco de una familia al parecer predestinada solamente a gobernar. Toda su familia se ha movido en las alturas del poder. Hace parte de ese grupo selecto de familias que se reparten el poder entre sí con qué habilidad y con qué frialdad.

Así las cosas, resulta ingenuo pensar que Juan Manuel Santos gobierna pensando en el pueblo (Proletariado), gobierna pensando en su clase social: La burguesía. Maneja la mesa del rico Epulón y el pueblo es apenas el pobre Lázaro que espera con ansiedad las migajas que caen accidentalmente.

No vayamos tan lejos: Miremos el Plan Nacional de Desarrollo que presentó al congreso y fue aprobado a pupitrazo limpio. ¿Qué intereses consulta? Los intereses de la oligarquía, es decir, los intereses de las multinacionales y transnacionales. Es un plan para alimentar el militarismo y la guerra contra el pueblo colombiano. Sin embargo, se empecina en el proceso de paz con la insurgencia de las Farc – Ep.

¿Qué tipo de paz añoran Santos y la oligarquía colombiana? La pax romana, la paz de los sepulcros, la paz de los vencidos, la paz sin cambios estructurales. Añoran que la insurgencia se ponga de rodillas y diga: "Perdón Estado por haber soñado con justicia social, equidad y sosiego para todos y todas sin privilegios de ninguna naturaleza. Aquí están las armas y mándenos para la cárcel acusados de lo que no hemos hecho".

La inversión para el período 2014 – 2018 está definida por Santos, inversión llena de ambigüedades y contradicciones sobre todo con las víctimas de esta cruda violencia que ya supera los cincuenta años y que en términos generales son todos los colombianos y colombianas que hacen parte del Proletariado.

Este plan está concebido a imagen y semejanza del club de países más ricos del planeta que hacen parte de la OCDE. No es un plan para la paz con justicia social, es un plan para la guerra. Dice el camarada Alfonso Castillo: "Se puede afirmar que el plan nacional de desarrollo, no es el instrumento para que las víctimas puedan concretar sus derechos a la justicia, verdad, no repetición, ni mucho menos la reparación integral".

La suma dedicada a las víctimas del crudo conflicto resulta ínfima, por no decir que insignificante. Un cálculo importante hace el camarada Castillo en su sesudo artículo. Se destina para la posguerra mil 435 millones 504 mil 824 pesos, mientras que realmente se necesitan ocho mil 504 millones 824.000 pesos. Todo constituye un simple saludo a la bandera.

Es más, dice el compañero Alfonso Castillo: "El número de víctimas en Colombia asciende a 7 millones 028 mil 776, y la meta de reparación integral por vía administrativa  es de 920 mil para el cuatrenio, lo que equivale solamente al 13 por ciento del total de las víctimas reportadas en el Registro Único de Víctimas (Ruv)"

Según el articulista resulta aún más grave en cuestión de empleo para resarcir en parte el daño causado a las víctimas, pues solo se habla de 18.500 solamente. El aumento en los cuatros años sería escasamente de 8 mil. ¿Y, las demás qué? Esa son las promesas de un presidente que carece de palabra y seriedad, por cuanto no piensa con la lógica del pueblo sino de la oligarquía.

No hay coherencia en el gobierno Santos Calderón. Una cosa dice en la televisión y otra bien distinta hace en los hechos concretos. Por eso Alfonso Castillo termina su artículo diciendo: "La designación presupuestal para las víctimas es insuficiente y pone en duda la voluntad de paz del ejecutivo para con ellas".

Si estuviera realmente interesado en ponerle fin al conflicto armado haría gestos de paz e igualmente se reflejaría en el Plan Nacional de Desarrollo. Pero no es así. Por el contrario. Dispara el presupuesto para el militarismo. Insiste en brindar todas las gabelas a las multinacionales y transnacionales para que se roben los recursos naturales sacrificando el medio ambiente. Abre aún más las puertas a la privatización de lo poco público que aún queda y cierra los ojos ante la corrupción en todos los poderes públicos que hace camino con reformas de pacotilla para que nada en esencia cambie, por el contrario se profundice.

Otra característica nefasta del gobierno Santos Calderón es la cruda dependencia del imperialismo norteamericano. Ni la más elemental medida es tomada sin el visto bueno de los Estados Unidos. Mientras los países latinoamericanos se sacuden de esa cruel dependencia y asumen posiciones críticas, democráticas e incluso, revolucionarias, Colombia en cabeza de Santos se va más a la sumisión. Permite que la IV flota recorra aguas nacionales, se integra a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan), con la posibilidad de permitir que nuestros soldaditos vayan a matar gente buena en otros países, solo para satisfacer los intereses de los Estados Unidos. ¿Eso es digno? ¿Eso es humano? ¿Eso es democrático?

De otra parte, bueno resulta solucionar el sofisma de distracción que nos trata de presentar a Santos como el hombre de la paz y a Uribe como el hombre de la guerra. Santos fue el ministro de guerra estrella del narcoparamilitar Uribe Vélez. ¿Se volvió bueno de la noche a la mañana? Seríamos demasiados ingenuos pensar así. Tanto uno como el otro pertenece al club de oligarcas y tanto uno como el otro es criminal que está dispuesto a defender su clase social al precio que sea. Santos es tan criminal como Uribe.

Por eso la paz dependerá de la decisión que asuma soberana y críticamente el pueblo colombiano. Ya dijo el comandante fariano, Timoleón Jiménez: "La llave de la paz no la tenemos nosotros, ni la tiene el gobierno, la tiene el pueblo". Es obvio pensar así, por cuanto allí en la mesa de diálogo de la Habana no se está definiendo ni el futuro de la guerrilla, ni el futuro de Santos, se está definiendo el futuro del pueblo colombiano. Es decir, se está definiendo si seguimos en guerra o entramos a la paz con justicia social. No es de poca monta lo que se está jugando allí, por eso la oligarquía hace todos los esfuerzos porque el pueblo no se interese, se mantenga de espaldas y para eso utiliza ante todo los medios de incomunicación, como los llamaría Eduardo Galeano.

El presidente Santos Calderón se declara el presidente de la "Prosperidad", lo cual puede ser cierto; prosperidad pero para su clase social. Eso es claro y evidente. Esta dispuesto a jugársela pero por los intereses de la burguesía.

Origen de la lucha guerrillera

No le resulta fácil a Aurelio Armanza Latorre abordar el tema de la insurgencia armada, primero por la estigmatización, segundo por la carencia de fuentes bibliográficas serias y tercero por la misma complejidad del tema. Lo primero que se le ocurre es acudir a los campesinos considerando que la guerrilla tiene profundas raíces campesinas. Recorrer el sur del Tolima, visitar Marquetalia, Gaitania y su entorno donde el movimiento insurgente hizo sus primeros pinitos de lucha y resistencia armada.

Sin descartar de plano esta posibilidad, Armanza Latorre decide acudir a los medios de comunicación, considera que es el sector de la sociedad colombiana más informado y sobre todo, más equilibrada su información habida cuenta que entiende que la noticia tiene dos caras y el deber del periodista es presentarlas para que el pueblo tenga los suficientes argumentos de armarse su propia opinión sobre los hechos.

Durante varias semanas dedica horas enteras a escuchar radio, ver televisión y leer prensa con ese objetivo. La jornada es dura y extenuante. Monótona y desértica. Sin embargo, Aurelio Armanza Latorre no se da por vencido, va escribiendo, hace anotaciones y pequeños comentarios al margen que le va ayudando a comprender el fenómeno guerrillero. Va acumulando vocabulario que resulta común en los medios hablados y escritos. Términos que va consultando en su diccionario. Además, conceptos de las personas que son entrevistadas. Una cosa que le llama la atención es que a través de estos medios masivos solo entrevistan una parte de los agentes del conflicto, la otra parte es totalmente desconocida. "En una democracia – reflexiona – se debería pasar la versión de las dos partes, esto facilitaría al pueblo tener elementos para hacerse su propio criterio".

Los nubarrones se van evaporando y nuevas inquietudes surgen a la vista. Cuando el ejército nacional le produce bajas a la guerrilla los medios crean en el subconsciente del pueblo alegría, pero cuando sucede al revés, odio visceral. Armanza Latorre, se pregunta: "¿Dónde está la neutralidad informativa?" ¿Acaso, la guerrilla no tiene dolientes tantos como los miembros militares? ¿Por qué los medios son tacaños en unos momentos y prolijos en otros? ¿Por qué entrevistan a la mamá de un soldado caído en combate y desconocen totalmente a la mamá de un guerrillero caído también en combate?

Después de varios meses de escuchar los diversos medios masivos de comunicación o incomunicación, Aurelio Armanza Latorre, considera que tiene suficientes elementos para emitir un concepto a cerca de la insurgencia armada. Sin embargo, es consciente que tiene una sola versión y que se hace necesario conocer esa otra versión, para confrontarla y de esa confrontación sacar la síntesis, es decir, el resumen. O sea, su verdadera opinión.

¿Qué ha hallado hasta ahora? Primero, que lo que da los medios de comunicación no es más que la versión de la clase dominante. Es decir, la oligarquía colombiana. Eso lo lleva a concluir que no hay neutralidad informativa en este país y que los medios son más de incomunicación que de comunicación como sostenía el uruguayo Eduardo Galeano.

También llega a la conclusión de que la noticia en el neoliberalismo es una mercancía y como todos sabemos una mercancía es susceptible de ser comprada y la compra el que tiene plata. Por esos caminos llega a una primera gran conclusión: "Los medios de comunicación en Colombia son aparatos ideológicos puestos al servicio de la clase dominante". "Ahora sí entiendo – dice – por qué los monopolios nacionales e internacionales de un zarpazo se han apoderado de estos medios".

En su libreta de apuntes hay palabras y expresiones desobligantes contra la insurgencia armada y elogios exagerados hacia los militares, a pesar de los denominados "falsos positivos" (Ejecuciones Extrajudiciales), el escándalo por narcotráfico, consumo de alucinógenos, violación de mujeres y menores, robo de gallinas, vacas, cerdos y demás animales de los campesinos, despilfarro del erario público, etc, etc.    

Las palabras más sonadas contra la guerrilla que Aurelio anota en su libreta de apuntes: "Criminal", "Asesina", "Terrorista", "Depravada", "Traicionera", "Inhumana", "Salvaje", "Bestia", "Carece de ideología", "perdió la ideología", "El país no sabe qué quiere la guerrilla", etc, etc, etc. Por su parte, las expresiones más destacadas al referirse a los militares son: "Héroes de la patria", "Ejemplo para las generaciones presentes y venideras", "Hombres de honor", "Hombres de acero", "Mártires", "Gladiadores de la paz", etc, etc, etc.

La pausa que hace es para preguntarse: "¿A quién defiende los guerrilleros y a quién defiende los militares?" La reflexión es larga y tortuosa, no quiere llegar fácilmente a la síntesis, por eso decide darle vueltas y vueltas. Teme caer en el pragmatismo. Decide esperar un poco más. Le resulta demasiado prematuro dar una respuesta aunque la hipótesis al decir por él mismo está a la vista.

Sin rodeos, Aurelio Armanza Latorre, decide indagar textos, declaraciones, proclamas, comunicados, programas, etc del movimiento insurgente aprovechando el proceso de paz que se adelanta en la Habana y el papel rutilante de los medios alternativos de comunicación. Se trata de contrastar las dos versiones, para entonces sí emitir un concepto u opinión serio sobre el movimiento insurgente en Colombia que cobija a las Farc – Ep, el ELN, y el EPL, principalmente.

Igualmente, pasa horas y horas, meses y meses buscando en la red electrónica, en los comunicados de prensa, en los libros, en las revistas, en los pronunciamientos y en sus propuestas elementos para hacerse una idea clara de la lucha armada en Colombia. Tampoco es fácil la tarea. Exige de tenacidad y constancia para vencer la adversidad, la estigmatización y los crudos señalamientos de un establecimiento infame que hace todos los esfuerzos para que el pueblo no piense, no tenga opinión propia, menos que sea crítica y analítica. De una manera subliminal e infame se prodiga a fondo para evitar que el pueblo realmente tenga opinión pública propia, soberana e independiente. Combina todas sus formas de guerra para que se cumpla este tétrico objetivo y el pueblo siga como autómata repitiendo la ideología de la clase dominante sin oponer la menor resistencia. Es una canallada.

Tres textos le llaman poderosamente la atención a Aurelio Armanza Latorre, uno es un texto escrito por Carlos Arturo Lozano Guillén, director del semanario VOZ La verdad del pueblo intitulado: "Los 50 años de la Farc – Ep, una historia que no puede ignorarse", el otro, quien lo creyera: "Programa agrario de las Farc – Ep", el cual fue publicado inicialmente el 20 de julio de 1964 y actualizado en la VIII conferencia guerrillera realizada en 1993. Ambos textos aparecen en la revista Aquelarre número 27 de la universidad del Tolima publicada en el año 2015 y un tercer texto: "Así nacieron las Farc", memorias de un comandante marquetaliano del comandante guerrillero Jaime Guaraca. "Estos tres textos – dice Aurelio – permiten una opinión aproximada a la verdad que durante más de 50 años se ha desarrollado en la oscuridad del desconocimiento científico".

"Los 50 años de las Farc – Ep"

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo (Farc – Ep) se fundaron el 27 de mayo de 1964, cuando se produjo el primer combate de este grupo de campesinos liderados por Manuel Marulanda Vélez contra las fuerzas militares pro imperialistas durante el gobierno de Guillermo León Valencia en territorio de Gaitania, surcando el río Atá.

Fueron 48 campesinos y cuatro campesinas los que tuvieron la osadía heroica de enfrentar a 16 mil soldados armados con la tecnología del momento "made in Usa", asesores militares de los Estados Unidos e incluso, armas bacteriológicas que causó mucho daños a los inermes campesinos de la frondosa zona de Planadas y veredas tan importantes como Gaitania, San Miguel y Marquetalia, entre otras.

El cuento de "república independiente" inventado por la extrema derecha en cabeza de Álvaro Gómez Hurtado, se convirtió en la única excusa para desarrollar el tenebroso plan Latin American Security Operation, es decir, "Plan Laso". Su siniestra ejecución comenzó el 18 de mayo de ese año.

Sin embargo, se consolida oficialmente la fundación del movimiento guerrillero durante la segunda conferencia guerrillera del bloque sur, realizada entre el 25 de abril y el 5 de mayo de 1966.

Antes y durante la operación Laso los campesinos hicieron ingentes esfuerzos porque el gobierno llegara a la región con caminos, escuelas, puestos de salud, créditos blandos y propuestas de comercialización de sus productos, pero no fue así, porque el gobierno hizo presencia pero de una forma violenta y agresiva, es decir, militar.

El Partido Comunista Colombiano, algunos parlamentarios liberales, entre ellos varios que hacían parte del MRL, curas como monseñor Germán Guzmán, el padre Camilo Torres Restrepo, intentaron mediar para evitar semejante atropello contra los campesinos, pero no fueron tenidos en cuenta.

El semanario Voz de la Democracia denunció en abril de 1964, la inminente operación militar de tierra arrasada contra Marquetalia y su entorno, pero el presidente Guillermo León Valencia no solamente negó sino que clausuró el periódico, asestándole un duro golpe a la libertad de prensa una vez más.

Dice el periodista Carlos Arturo Lozano Guillén: "Los antecedentes de las Farc – Ep fueron la lucha guerrillera contra las dictaduras conservadoras de Mariano Ospina Pérez y Laureano Gómez, la resistencia armada  campesina en el frente nacional bipartidista y la realización de la primera y segunda conferencia guerrillera del bloque sur, en 1964 y 1966. Es en esta última cuando se define con claridad la orientación táctica y estratégica de las Farc, como "guerrilla de nuevo tipo" por el legendario Jacobo Arenas".

Lozano Guillén cita un acápite de la declaración política de la segunda conferencia guerrillera del bloque sur. "Los destacamentos guerrilleros del bloque sur nos hemos unidos en esta conferencia y constituido las fuerzas armadas revolucionarias de Colombia (Farc), que iniciarán una nueva etapa de lucha y unidad con todos los revolucionarios de nuestro país, con todos los obreros, campesinos, estudiantes e intelectuales, con todo nuestro pueblo, para impulsar la lucha de las grandes masas hacia la insurrección popular y la toma del poder para el pueblo".

Cuando termina de transcribir este aparte, Aurelio Armanza Latorre suspira y se frota las manos. Se pregunta asombrado: "¿Qué hay de terrorista en estos planteamientos?". Le resulta claro el origen del movimiento insurgente.  Escribe en su libreta de apuntes: "Hipótesis: La guerrilla es efecto y no causa".

Corrobora su hipótesis con lo planteado por Lozano Guillén cuando dice: "Las Farc – Ep (que) se convirtieron en una fuerza política y militar de influencia en el país. Es un hecho político y social innegable si se hace la lectura auténtica y veraz de la historia colombiana".

Programa agrario de las Farc – Ep

  Este hallazgo fue una de las cosas que más le llamó la atención a Aurelio Armanza Latorre. No le cabía en la cabeza que el movimiento fariano hubiera propuesto un programa agrario teniendo en cuenta la forma como los medios de comunicación se dirigen las 24 horas contra ellos. Volvió sobre sus apuntes y recordó algunos términos soeces como: Terroristas, asesinos, dementes, fieras, ratas de alcantarilla, etc, etc. Reflexionó y se dijo: "Un terrorista o una rata de alcantarilla no propone programa agrario".

La sospecha animó su espíritu investigativo. "Aquí – dijo – hay gato encerrado". Entonces anotó una hipótesis más: "Los medios masivos de comunicación están a favor de una clase social: La burguesía". Volvió sobre el texto, la revista Aquelarre y examinó uno a uno los ocho puntos que conforman el programa agrario de las Farc – Ep lanzado el 20 de julio de 1964 y reformado en la octava conferencia en 1993.

Tomó nota resumida de cada artículo así:

1º. La política agraria revolucionaria que propone el movimiento fariano, entrega completamente gratis la tierra a los campesinos que la trabajan o quieran trabajarla. Confiscación de la propiedad latifundista en beneficio de todo el pueblo trabajador;

2º. Los colonos recibirán el título de los predios, liquidando todo tipo de explotación atrasada de la tierra, los sistemas de aparecería, el arriendo en especie o en dinero;

3º. El gobierno revolucionario respetará la propiedad de los campesinos ricos que trabajen personalmente sus tierras;

4º. El gobierno revolucionario establecerá un amplio sistema de créditos con facilidades de pago, suministro de semillas, asistencia técnica, herramientas, animales, aperos, maquinaria, etc, tanto para los campesinos individuales como para las cooperativas de producción;

5º. Se garantizará precios básicos remunerativos y de sustentación para los productos agropecuarios. Es decir, comercialización y cierre a los intermediarios;

6º. Se protegerán las comunidades indígenas otorgándoles tierras suficientes para su desarrollo, devolviéndoles las que le hayan usurpado los latifundistas y modernizando sus sistemas de cultivos;

7º. Alianza obrero – campesina y del Frente Unido de todos los colombianos en la lucha por el cambio de régimen, única garantía para la destrucción de la vieja estructura latifundista de Colombia;

8º. Lucha revolucionaria y patriótica por una Colombia para los colombianos, por el triunfo de la revolución, por un gobierno democrático de liberación nacional.

Marquetalia, 20 de julio de 1964.

Firman este documento: Manuel Marulanda Vélez, Jacobo Arenas, Rigoberto Lozada, Isauro Yosa, Isaías Pardo, Luis Pardo, Jesús María Molina, Darío Lozano, Tarcisio Guaraca, Parménides Cuenca, Roberto López, Miryam Narváez, Judith Grisales, Jesús Ortiz, Rogelio Díaz, Miguel Aldana, Hernando González Acosta, Gabriel Gualteros, Miguel Pascuas, Jaime Bustos, Alcides Gonzáles y hermanos, David González, Andrés López y hermanos, Luis Salgado, Pedro Ipús, Evaristo Lozada, Vicente Torres, Desiderio García, Agustín Cifuentes, Abraham García, Ismael Valderrama, Miguel Garzón, Jaime García, José Domingo Rivera, Mariano Pérez Montes.  

Volvió a leer los puntos, se incorporó y recorrió el cuarto de un extremo al otro revisando el borrador con entusiasmo desbordante. "Es como quitarse una venda de los ojos", dijo. Casi sin poder controlarse, Aurelio Armanza Latorre disparó interrogantes a diestra y siniestra desparpajando el silencio de la noche oscura metido en su pequeño y desordenado cuarto repleto de libros por todas partes.

Algunos de ellos son los siguientes: "¿Es terrorista proponer que la tierra sea para el campesino?" "¿Es terrorista proponer garantías mínimas para los campesinos hacer producir la tierra y comercializar dignamente sus productos?" "¿Es terrorista proponer la unidad del pueblo colombiano para apoyar cambios profundos para todos y todas sin privilegios de ninguna naturaleza?" "¿Es terrorista proponer la defensa de la soberanía nacional, la libre autodeterminación de los pueblos, la democracia y la liberación nacional?"

Parecía una ametralladora disparando interrogantes en todas direcciones mientras saboreaba una taza de café sin azúcar con el fin de espantar el sueño de la media noche. Entonces escribió otra hipótesis: "El pueblo está alienado y de espaldas a la realidad". "Voy por buen camino", dijo acomodándose en su pequeño escritorio. La noche parecía inmóvil. El bombillo iluminaba con dificultad el pequeño e improvisado estudio. Siguió adelante. Tenía prisa.

Así nacieron las Farc

Es el texto escrito por el camarada Jaime Guaraca. Es la memoria del comandante marquetaliano que todavía vive en la isla de la libertad, Cuba. Se trata de Tarcisio Guaraca Durán. Narra a groso modo su valioso aporte al proceso revolucionario de la manera más sencilla y amena, sin giros literarios rimbombantes, sin la más mínima intención de ser el centro de un acontecimiento histórico que permanece en el sótano del olvido y la indiferencia oficial de un régimen que lucha porque la historia no exista. Por el contrario. Es la odisea franca y leal de un soldado de la revolución que la escribe con la única intención de ayudar a clarificar la historia con el claro propósito de interpretar el presente y proyectar el futuro de un pueblo que aún no ha roto sus cadenas, pero está en ese proceso con avances y retrocesos.

Hombre de paz y de trabajo que se vio obligado a empuñar las armas para defenderse, defender su familia y los campesinos de su región inicialmente. Después, defender al pueblo colombiano en su conjunto y las perspectivas de la lucha revolucionaria hacia la toma del poder y la construcción del socialismo en Colombia.

No es un doctor de la Harvard que va allí a aprender a dominar y a robar sutilmente al pueblo colombiano. Ante todo es un campesino nacido en el municipio de Planadas (Tolima). Es pueblo por antonomasia. Un verdadero héroe, un Comunista a todo dar.

"Estudié dos años de primaria en la escuela mixta La Estrella de Tolima y por causa de la violencia que comenzó en 1948, me tocó meterme al monte con toda mi familia cuando apenas tenía diez años y cinco meses de edad. A los trece años pedí ingreso a las filas de la guerrilla y la primera responsabilidad me la asignaron a los dieciséis, fue así que a los 18 me nombraron sargento segundo, grado que fue anulado en 1958 por la conferencia guerrillera, cuando inició el frente nacional", dice.

Agrega: "En 1959, una asamblea en la región me nombró miembro de la dirección del movimiento agrario. Luego, la segunda conferencia constitutiva de las Farc, me ascendió a miembro del Estado Mayor, lugar que mantuve inclusive los cinco años que estuve preso. Finalmente, la séptima conferencia me designó como miembro pleno al Secretariado Nacional de  las Farc – Ep y segundo al mando en la misma organización. Por razones de salud fui reemplazado en 1986. Eso quiere decir que mi experiencia estuvo ligada a la lucha del pueblo  colombiano en la resistencia armada durante medio siglo".

Es fundador de varios frentes entre ellos el cuarto en territorio del Magdalena Medio. Va a la cárcel durante cinco años. Es enviado a la isla Gorgona y salvajemente torturado. Es histórica su intervención durante el juicio público realizado por el juzgado tercero superior de la ciudad de Cali (Valle), el 11 de abril de 1977. No pide clemencia. Aprovecha el escenario para denunciar y presentar el proyecto revolucionario del movimiento fariano, colocando al desnudo la criminalidad del sistema capitalista. Demuestra con argumentos que fue obligado a empuñar las armas, pues se trataba de defender su vida, la vida de su familia y de los campesinos de la región frondosa de Marquetalia y Gaitania. Su relato es apasionante. Un libro que hace añicos a la negra propaganda que durante las 24 horas aparece en la televisión y en los demás medios de la burguesía colombiana e imperialismo norteamericano. La verdad se abre camino. La verdad es libertad.

Aureliano Armanza Latorre, una vez lee el libro de cabo a rabo como dice Gabo, se vuelve a hacer innumerables reflexiones. Algunas de ellas: "Un terrorista, una rata de alcantarilla no hace lo que hizo Jaime Guaraca. Olvídese. El terrorista se dedica a sembrar terror, miedo en su entorno, a imponer sus intereses personalistas sobre los sociales. El comandante no hace eso. Al contrario. En sus acciones prima el interés colectivo sobre el particular".  

"Jaime Guaraca no es asesino. No mata por matar. Una característica del asesino es su cobardía, asesina solo cuando la víctima está en completa indefensión. Es cobarde. Temeroso. Es capaz de vender a su propia madre con tal que no le toque un pelo de su cabellera. No tiene conciencia ni social ni de clase. No tiene capacidad de asombro. No tiene sensibilidad humana. Jaime Guaraca resiste las ignominias de las torturas, a nadie delata, no niega la lucha revolucionaria, no pide por él, pide por su pueblo. Tiene sensibilidad. Tiene capacidad de asombro".

"Se podrá engañar a muchos pero no a todos. Se podrá sostener una mentira durante muchos años, pero no toda la vida. La mentira es el arma del cobarde. La mentira es turbia, la verdad cristalina, transparente y pura".

Ahora, Aurelio Armanza Latorre la tiene más clara. Ha hecho lo correcto. Someter a la cruda crítica dos posiciones distintas. No se ha casado con ninguna las dos, se ha casado con la verdad. La verdad le dice que la guerrilla no es terrorista, ni asesina, es revolucionaria que lucha por la toma del poder y la construcción del socialismo. Es decir, lucha por la vida de todos y todas.

Entiende que la lucha por la paz con justicia social es una lucha política y revolucionaria que se debe concretar en la Habana (Cuba), lo mismo que se debe dar con el Ejército de Liberación Nacional (Eln) y el Ejército Popular de Liberación (Epl). Se da cuenta que la llave del éxito la tiene el pueblo. Si el pueblo se moviliza y rompe el embrujo mediático y el terrorismo de Estado, la paz es una realidad. Si no hace eso y asume una postura pasiva, es muy difícil, casi imposible que haya paz en Colombia. La explicación es sencilla: Para la oligarquía la guerra es un negocio gordo, lucrativo y la paz un negocio flaco. En cambio, para el pueblo la paz es un negocio gordo, lucrativo y la guerra un negocio flaco.

Armanza Latorre se convence de eso y de algo más: No es suficiente con decir: "Apoyo la paz y los diálogos de la Habana". "Esto – dice – se traduce en una simple declaración y de eso está lleno el pueblo colombiano. No hay que decir solamente, hay que decir y hacer, es decir, participar activamente del cambio sustancial que necesita el pueblo colombiano".

Descansa. Descarga el esfero sobre la mesita y dice sin rodeos: "Que no se diga más, manos a la obra. No vamos a sentarnos a esperar a  ver pasar el cadáver del capitalismo, vamos a contribuir en ese proceso, porque de ahí dependerá el surgimiento del Socialismo y la justicia social para todos que tanto añoramos".



Nombre ficticio.

MARX, Carlos y ENGELS, Federico. Manifiesto del Partido Comunista. Sexta edición. Cuadernos que despierte el leñador. Serie roja. Tercer mundo. Primera edición abril 1971. Página consultada 9

Ibíd. Página consultada 9.

Semanario VOZ La verdad del pueblo edición número 2787. Página consultada 9.

Ibíd. Página consultada 9.

Revista Aquelarre No. 27 de 2015. Universidad del Tolima. Página consultada 17.

Ibíd. Página consultada 19.

GUARACA, Jaime. Así nacieron las Farc, memorias de un comandante marquetaliano, edición y prólogo de Jorge Enrique Botero. Ocean sur una editorial latinoamericana. Primera edición 2015. Página consultada segunda página no paginada. 

"Comando del Ejército que incitaba a las tropas oficiales al desacato"IM

El engominadoSostener como se hizo en una edición de la Revista SEMANA, que dialogar en medio del conflicto no tiene otra opción, porque no hay manera de verificar una tregua, es sugerir que la paz o el post acuerdo sería imposible si se le aplicara el mismo argumento. El sofisma no alcanza a tapar el capricho subjetivo de que el cese bilateral del fuego favorece el fortalecimiento político y militar de la guerrilla.

La paz no es asunto de voluntades indecisas que se lanzan por el atajo de negar el cese al fuego sobre la base de lecturas sesgadas de la tregua del 84, conceptuándola como “desastre”, sólo para ahogar la voz multitudinaria del sentido común que lo reclama.

El cese al fuego se sustenta en un profundo sentimiento de humanidad. Nada sacamos si nos seguimos matando en medio de un diálogo que debe culminar en un Acuerdo Final. Lo que se busca es cerrarle la puerta a nuevas victimizaciones, y como complemento, rodear con el silencio de los fusiles y los explosivos, los diálogos de paz para que estos avancen sin sobresaltos hacia su objetivo supremo.

Los que niegan este anhelo colectivo subvalorando el papel de la verificación, aducen “que además hay delincuencia común y narcotráfico que se confunden con la rebelión y que hasta un borracho echando tiros en un pueblo, puede dar al traste con la tregua bilateral”. Esa visión no solamente insinúa un Estado pintado en la pared, que deja hacer y deja pasar, sino que ignora la existencia de un acuerdo parcial en la Mesa de La Habana enfilado a solucionar el problema de las drogas ilícitas. Encierra en sí una gran confusión, que no permite distinguir la rebelión como derecho natural de los pueblos, de actuaciones propias de bandas delincuenciales. Ni fugazmente contempla la idea de la posibilidad de cooperación entre las partes antes enfrentadas. Así no alcanza siquiera a colocarse en el nivel de una regular exposición de motivos para vender la idea de la concentración de la fuerza guerrillera en puntos.

Algunos, incluso, se imaginan unas FARC confinadas en áreas demarcadas bajo la vigilancia seráfica de su contraparte contendiente. Esta pretensión en una era de efectiva aplicación de tecnología militar de punta al conflicto interno colombiano, resulta algo ingenua. Lo importante es detener el fuego, interponer diques que cierren el capítulo de más victimizaciones inútiles.

El 27 de mayo de 1984 el Presidente Belisario Betancur y el comandante de las FARC, Manuel Marulanda Vélez, emitieron casi simultáneamente la orden de Cese al Fuego, la cual fue acatada plenamente por la fuerza insurgente. No ocurrió lo mismo con el señor general, Miguel Vega Uribe, quien, inmediatamente después de la orden del Palacio de Nariño, emitió la controversial resolución 001 del Comando del Ejército que incitaba a las tropas oficiales al desacato, alegando -en abierta insubordinación al jefe constitucional de las Fuerzas Armadas-, que por encima de todo cumplirían el mandato de la Carta, de hacer presencia en todo el territorio nacional.

De esa manera se fue generando un ambiente muy nocivo que favoreció múltiples escaramuzas, las cuales alcanzaron su máxima expresión en la emboscada del ejército a una columna del Quinto Frente de las FARC el 30 de noviembre de 1985 en Cañas, jurisdicción de Turbo (Antioquia), donde murieron 22 guerrilleros y 17 resultaron heridos. Ese fue el comienzo del deterioro y socavamiento en serio de aquel cese al fuego, y no las invenciones que propalan sus adversarios. Más tarde, en junio de 1987, se produjo la emboscada de las FARC al ejército en Riecito, entre Puerto Rico y San Vicente del Caguán, donde perdieron la vida 27 soldados y otros 43 resultaron heridos. Ya estaba en marcha la matanza ordenada por el Estado, contra la Unión Patriótica.

Esta triste experiencia debe ser recogida para evitar su repetición. En un ambiente favorable como el que se respira hoy, con avances tangibles en la Mesa de conversaciones, con el buen entendimiento y contacto directo entre generales en servicio activo y comandantes guerrilleros, y en una situación en que se avizora la posibilidad del fin del conflicto armado, el armisticio como preludio de la paz es la medida más sensata que debemos tomar.

La movilidad de las fuerzas en sus espacios habituales no será un problema si de por medio está la decisión de cesar los enfrentamientos armados. Los protocolos son determinantes, y su aplicación minimiza los riesgos. La palabra empeñada y la rúbrica de un pacto entre las partes, aunados a una verificación eficiente y al respaldo masivo de la ciudadanía, creará una atmósfera ideal para terminar de redactar el gran acuerdo de paz que inaugure una nueva era de convivencia y reconciliación en Colombia.

Capitalismo, desplazamiento poblacional y malformaciones congénitas.

Por: Cecilia Zamudio/ Rebelión. En el sistema capitalista el Terrorismo de Estado es un hecho recurrente, es empleado para producir parálisis de las reivindicaciones sociales y para provocar masivos desplazamientos poblacionales para beneficio del gran capital.

En Colombia el Terrorismo de Estado está estrechamente ligado a la acumulación capitalista: 40% del territorio colombiano está tramitado en concesiones a multinacionales mineras. La estrategia del desplazamiento forzado de poblaciones intenta quebrar la resistencia popular frente a la depredación de los recursos naturales, y vacía de su población las zonas codiciadas por las multinacionales. Esta estrategia se ejerce también según las directrices estadounidenses de despoblar el campo, en una tentativa de exterminar la base social de la guerrilla. Lo que los marines llamaron en Vietnam “quitarle el agua al pez”, al implementar su macabro accionar de las aldeas arrasadas.

El instrumento paramilitar es cofinanciado por las multinacionales y latifundistas, y coordinado desde el mismo Estado para sembrar el terror en la población mediante masacres y torturas. Este instrumento paramilitar se consolidó por instrucción estadounidense: la misión Yarbourough de 1962 preconizó la creación de grupos paramilitares, promovidos por el Estado, cuyo objetivo ha sido asesinar a los comunistas y a todos aquellos que reivindiquen por justicia social. La doctrina contrainsurgente y el concepto del “enemigo interno” que rigen el accionar del ejército colombiano, toman su inspiración en los manuales franceses y estadounidenses que preconizan la tortura de forma sistemática, así como el empleo del desplazamiento masivo de poblaciones. Los manuales de la CIA, como el KUBARK, instruyen en torturas físicas y sicológicas (1).

El Terror de Estado en Colombia ha causado decenas de miles de desapariciones forzadas (2), más de 9.500 presos políticos, el 60% de los sindicalistas asesinados en el mundo son asesinados en Colombia por agentes estatales o la herramienta paramilitar. El Estado colombiano ha eliminado físicamente un partido político: La Unión Patriótica, con más de 5.000 militantes asesinados (3). La mayor fosa común de Latinoamérica, fue hallada detrás del Batallón Militar en la Macarena, con 2000 cadáveres de desaparecidos por la Fuerza Omega del Plan Colombia, Fuerza que tiene asesoría estadounidense (4).

-Desplazamiento poblacional: un crimen planificado al servicio de la acumulación capitalista

Colombia es el segundo país del mundo a nivel de desplazamiento forzado de poblaciones, tras Siria (5). Más de 6,3 millones de personas han sido desplazadas en Colombia por una planificación del terror al servicio de la acumulación capitalista: han tenido que abandonar sus tierras tras sobrevivir a masacres dirigidas intencionalmente contra la población, ejecutadas por el ejército y la herramienta paramilitar. Hay responsables de esta planificación del terror, y esos responsables son aquellos que explotan la tierra para capitalizar mediante la agro-industria y la mega-minería. Las personas obligadas a desplazase no son desplazadas por la “bala perdida”, ese comodín que usan los medios del capital, para impedir la comprensión de la realidad.

Los bombardeos del ejército sobre las comunidades campesinas y las fumigaciones son también instrumentos para el desplazamiento poblacional. Las fumigaciones se hacen bajo el pretexto de “la lucha contra el narcotráfico”; pero son fumigados sembradíos alimentarios con Glifosato, envenenando la vida y el agua.

-Varias generaciones de niños nacidos con malformaciones congénitas; pero el Estado colombiano no « veía » el peligro

 

La OMS declaró recientemente ser cierto lo que los científicos y las comunidades denuncian hace décadas: el Glifosato es un peligro mortal. La OMS lo clasifica ahora como un agente cancerígeno de categoría 2A. Le hizo falta mucho tiempo a la OMS para esta clasificación: ¿Será cierto que las presiones de los fabricantes de ese veneno ritman su calendario y sus clasificaciones? El Estado colombiano impuso al pueblo colombiano más de 25 años de fumigaciones, bajo las directrices estadounidenses, comprándole el veneno a Monsanto. Jamás las denuncias de las comunidades campesinas colombianas, ni los documentos científicos, ni los niños nacidos con malformaciones, sin brazos, sin piernas, o ciegos, significaron para el gobierno colombiano una “evidencia” del carácter genocida de las fumigaciones. Es solamente cuando la OMS se pronuncia, que el gobierno se plantea cesar las fumigaciones con Glifosato. Para el gobierno de Santos todo radica en la apariencia: se trata de preservar la máscara en el juego diplomático internacional. Colombia es el único país del mundo que ha permitido, durante décadas, la fumigación aérea con Glifosato: desde 1994 la Resolución 001 del Consejo Nacional de Estupefacientes la preconizó, pero fue mucho antes que las fumigaciones de esos venenos comenzó (6).

Ahora queda por ver si la decisión tomada en mayo 2015 de suspender las aspersiones aéreas con Glifosato se traduce en hechos, y sobretodo queda por ver si el Glifosato no va a ser reemplazado por otro veneno, no incluido en las clasificaciones de la OMS. Queda por ver si todas las personas enfermas van a recibir un tratamiento, si es que existe. Y queda por ver cómo tratar los sufrimientos de los miles de niños nacidos con malformaciones, al menos en curas paliativas antes de su muerte. Conociendo el carácter capitalista del sistema de salud colombiano, y sabiendo cómo deja morir a las personas en las puertas de los hospitales, poca esperanza hay de que tome en mano la responsabilidad de estos sufrimientos. La cuestión de las tierras y de las aguas envenenadas también queda en suspenso, así como la cuestión de los millones de personas desplazadas para huir estas aspersiones genocidas. Lo que el Estado colombiano perpetró durante años contra el pueblo colombiano y contra los ecosistemas de la región es un crimen de Lesa Humanidad; habrá que ver ahora si va a imponer otro veneno. La cuestión sobre la lentitud de la OMS en sus clasificaciones queda igualmente latente; así como la cuestión de las dañinas políticas de la supuesta “lucha contra el narcotráfico”, y lo que realmente se esconde detrás de esa rotulación.

Las fumigaciones aéreas empaparon al país con venenos como el Glifosato y con otros todavía más potentes como el Round Up Ultra, Imazapyr, Tebuthiuron, y hasta con el Fusarium Oxysporum: esta política fue muy útil en la estrategia estatal de desplazamiento de poblaciones, y muy poco eficaz contra los “cultivos ilícitos”.

Los intentos de las comunidades campesinas de substitución manual de cultivos ilícitos por cultivos de pan coger, fueron perseguidos por el Estado. En cuanto a las propuestas de la guerrilla, nacidas de la participación campesina a las Audiencias del Cagúan, y que promueven también la substitución manual de los cultivos, para beneficio de la soberanía alimentaria y del campesinado, también fueron totalmente ignoradas por el Estado colombiano y por los medios de difusión masiva. Medios que no hacen sino martillear la mentira lanzada por el entonces embajador de Estados Unidos en Colombia, Lewis Tambs (7), creador del término “narcoguerrilla”; siendo que el narcotráfico en Colombia se beneficia de las estructuras del Estado colombiano, entre ellas las aduanas aéreas y portuarias, y que los narcotraficantes son aliados históricos del Terrorismo de Estado en Colombia (sus asesinos han cooperado del exterminio de comunistas y demás opositores políticos). 

Hasta hoy las propuestas agrarias de la guerrilla son ignoradas por los medios, que pasan bajo silencio los documentos (8) y el contenido de lo que se dialoga en La Habana. Ya, en los diálogos del Cagúan, las FARC habían presentado un proyecto piloto de substitución manual de cultivos en Cartagena del Chairá (9), cuyo costo económico estimado a gran escala era miles de veces inferior al costo del Plan Colombia, ni qué decir del coste medioambiental. Pero los diálogos fueron truncados por el Estado colombiano, que se apuró en firmar el Plan Colombia, un plan de guerra confeccionado en Estados Unidos.

El pretexto de la “lucha contra el narcotráfico” se ve desmentido en la práctica: el narcotráfico está imbricado con el mismo Estado colombiano, y hasta con la misma DEA. Sin hablar de las multinacionales químicas que fabrican no solamente los precursores necesarios a la cocaína, pero también todo tipo de drogas legales.

Referencias

(1) Injerencia de los EEUU, contrainsurgencia y terrorismo de estado, Renán Vega Cantor , 2015. http://www.corteidh.or.cr/tablas/r33458.pdf  

( 2 ) 23 de mayo 2011, el representante del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Christian Salazar, informó que la ONU estima que más de 57.200 personas han sido desaparecidas en Colombia. http://www.argenpress.info/2011/05/escalofriante-cifra-de-desaparecidos-en.html http://tercerainformacion.es/spip.php?article25302

(3) 5.000 militantes de la UP asesinados, el genocidio político consta ante la CIDH

(4) La fosa común más grande del continente, detrás del Batallón Militar: http://www.publico.es/internacional/aparece-colombia-fosa-comun-000.html

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=99507 

(5) Colombia junto con Siria, el país con más personas desplazadas forzadamente. CODHES: 6,3 millones de desplazados en Colombia http://www.codhes.org/~codhes/images/Revista/Boletin16_ProcesoPaz_CEspitia.pdf

6,8 millones de víctimas: http://www.telesurtv.net/news/El-conflicto-armado-en-Colombia-suma-68-millones-de-victimas-20141229-0002.html

(6)Glifosato: www.prensarural.org/spip/spip.php?article16748

(7) La fábula de la «narcoguerrilla» fue lanzada por el entonces embajador de EEUU en Colombia, Lewis Tambs. «Colombia Historia de una traición», Restrepo Laura, páginas 80, 81, 82, Iepala, Madrid, 1986.

(8) Los documentos de las propuestas agrarias de la insurgencia pueden ser consultados en la página de la Delegación de Paz, pero no son difundidos en los grandes medios, porque el ostracismo mediático es total: http://www.pazfarc-ep.org

(9) Planificación de mecanismos para la sustitución de cultivos ilícitos - Municipio de Cartagena del Chairá (Caquetá)

http://www.abpnoticias.org/index.php/campna-especial/557-planificacion-de-mecanismos-para-la-sustitucion-de-cultivos-ilicitos-municipio-de-cartagena-del-chaira-caqueta

Radio Café Stéreo es una emisora AJPL (Asociación Jaime Pardo Leal).
Debido a que en Colombia no existe eso que llaman libertad de expresión, ya que al que opine diferente, lo encarcelan, desaparecen o asesinan, transmitimos desde Suecia para todo el mundo, via internet.