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30August2014

El Basilisco anticomunista de Laureano Gómez

Por Alberto Pinzón Sánchez

Foto: Alberto Lleras y Laureano Gómez firman el pacto del Frente Nacional 1957. Fuente colarte.com

La estrategia “electoral” de Laureano Gómez, el caudillo falangista del partido Conservador, tiene su origen en el triunfo del partido Liberal en 1930, que insinuó algunos pequeños pasos hacia la separación entre la Iglesia y el Estado, unión establecida férreamente en un Concordato, durante el llamado por los historiadores oficiales “periodo de la regeneración y la hegemonía conservadoras”, iniciado en 1886 por el ex liberal Rafael Núñez.

En 1939, concluida la guerra civil española y triunfante el nacional catolicismo de Franco; Laureano Gómez azuzado por los sectores más ultramontanos del clero colombiano (caja de resonancia del clero español) y apoyado por la prensa del ruidoso, agresivo y fatuo grupo de los auto-denominados “leopardos conservadores”, convirtió para fines puramente electorales, aquellas insinuaciones laicas en Colombia, en una “amenaza nacional contra nuestra santa y patriótica madre Iglesia”, parte inseparable del complot mundial adelantado después de finalizada la Primera guerra mundial y ocurrida la revolución bolchevique, por la masonería mundial, la ideología del liberalismo y el comunismo internacional, objetivos de la destrucción militar de Hitler.

Triada que en Colombia se constituyó en el ariete político ideológico violento del partido conservador contra las tímidas reformas iniciadas por el partido Liberal, especialmente las reformas sobre la tenencia de la Tierra promulgadas por López Pumarejo, quien después de tan tremenda ofensiva reaccionaria debió entregar el Poder en 1945 al virrey norteamericano Lleras Camargo, para que profundizara en Colombia el encuadramiento “anticomunista occidental y cristiano”, iniciado en el continente americano por el Imperialismo anglo-sajón una vez concluida la segunda Guerra Mundial, con el “acta de Chapultepec” firmada el 8 de marzo de 1945.

La lucha de clases y el proceso político colombiano que la reflejaba en aquellas fechas, se precipitó en Colombia con la división en el seno del partido Liberal entre una fracción de Izquierda representada por el dirigente popular J.E Gaitán y la fracción oficialista de Gabriel Turbay, que en medio de una creciente violencia política, le abrió paso, en 1946, al triunfo electoral del candidato conservador laureanista Ospina Pérez, seguido por la “conservatización chulavita” del aparato estatal que condujo, el 9 de abril de 1948, al magnicidio político de J.E.Gaitán y al llamado “Bogotazo”, con su extensión posterior a todo el territorio de Colombia.

Ese fatídico día de la historia colombiana, Laureano Gómez quien se encontraba plácidamente en su casa horneando “pandeyucas”( como suele suceder con estos personajes) ante la presencia de “la chusma gaitanista” salió huyendo apresuradamente de su casa para refugiarse, obviamente, en la España cañí de Franco, donde permaneció 14 meses perfeccionando en terreno, su nacional catolicismo o Falangismo, hasta el 24 de junio de 1949, cuando ante una fanatizada manifestación conservadora que salió a recibirlo en el aeropuerto de Medellín, le dio vida al monstruoso Basilisco que durante los siguientes 65 años devoraría a los colombianos, así:

(…..) “Nuestro Basilisco camina con pies de confusión y de ingenuidad, con piernas de atropello y de violencia, con un inmenso estomago oligárquico; con un pecho de ira, con brazos masónicos y con una pequeña, diminuta cabeza comunista, pero que es la cabeza. Este es el resultado de una elaboración mental. Es la deducción que se hace de la consideración de los últimos hechos del país, con el cuidado con el que un químico en un laboratorio seguirá la trayectoria de las reacciones para sacar la conclusión; así tenemos que el fenómeno mayor que ha ocurrido en los últimos tiempos, el 9 de abril, fue un fenómeno típicamente comunista, pero ejecutado por el Basilisco. La cabeza pequeña e imperceptible, lo dispuso, y el cuerpo lo llevó a cabo para vergüenza nacional.

Todos vosotros sabéis que el fenómeno actual del mundo es la sucesiva caída de unos países y otros, tras el telón de acero. Ahora bien: esa caída se ha producido sin ninguna excepción en todos los casos, por el procedimiento del Basilisco: una aglomeración, el Frente Popular como se llamó en tiempo la confusión de las Izquierdas donde la pequeña cabeza comunista no es perceptible, va adelantando con esos pasos tenebrosos conque está caminando en Colombia, hasta que llega el momento en que el telón cae definitivamente y las naciones unas tras otras sucumben en la más terrible destrucción. Ahora bien: para los colombianos todos, pero muy particularmente para los conservadores, la vida sin libertad no vale la pena ser vivida. La libertad no es un hecho, la libertad No es un derecho siquiera. La libertad es una recompensa y solo la disfrutarán los que saben merecerla. Por eso con inmenso júbilo vengo a unirme a vosotros en la alegre, la decisiva, la enérgica y fuerte lucha de salvar la libertad amenazada en Colombia como nunca antes estuviera, para decirle al país y deciros a vosotros que la única solución que tiene la Patria es la solución conservadora, porque cualquiera otra que se vislumbre aún dentro de la perspectiva más remota, ocasionará indefectiblemente la ruina de la libertad y la muerte de la República”…. (1).

 

Fuente imagen Wikipedia

Así, la efectiva imaginación política y electoral del ingeniero Laureano Gómez, convirtió la lagartija americana que el biólogo Lineo clasificó en 1758 como Basiliscus basiliscus, en la monstruosa quimera de la mitología griega, mitad reptil mitad gallo que la mente mística del santo español Isidoro de Sevilla, en su miserable celda monacal, imaginaba nacido de un huevo de gallina empollado por un sapo que mataba con su mirada y su aliento pútrido; quimera afianzada en Colombia gracias a dos tradicionales leyendas que la ideología religiosa colonial española impuso sobre la ignorancia popular: la leyenda del “bujío negro” extraída del güio, boa, o anaconda ( Eunectes marinus) serpiente gigantesca de olor cadavérico existente en las llanuras y selvas colombianas que devora íntegramente a sus presas, y la ingenua pero no menos terrorífica tradición del “coco” ( arrurú mi niño) que devora a los niños que no se duermen por dedicarse al vicio solitario.

Pero lo más destacable de la quimera anticomunista de Laureano, fue que en la realidad (actualmente en evidencia histórica) terminó por un efecto de inversión en espejo, convertido en un Basilisco que en 70 años de guerra contrainsurgente y anticomunista ha devorado más de un millón de colombianos, expropiado millones de hectáreas de tierra a millones de campesinos, y convertido la tan citada palabra “libertad” en una serie de dictaduras: la de Mariano, de Laureano, de Rojas Pinilla, las dictaduras bipartidistas del Frente Nacional y siguientes de la Seguridad Nacional ; dotado de una pequeña cabeza anti-comunista o mano negra, dos patas poderosas sobre las que se asienta, una el partido anticomunista armado, o ejército colombiano sostenido por el gobierno de los EEUU y otra, el bipartidismo liberal-conservador de la dictadura del Frente Nacional. Un pecho resistente a todo viento adverso o aparato mediático de propaganda llamado cínicamente por ellos mismos “efecto teflón”. Dos alas membranosas que lo sostienen en equilibrio; una, la banca financiera trasnacional y la otra, el latifundismo pre-moderno. Una barriga o buche oligárquico (esto si sigue igual a lo imaginado por L.G) y finalmente una larga y lenta cola burocrática de yupis palaciegos al servicio de la junta administradora del Estado dirigida por el Presidente de turno.

Esta es la sorprendente y real historia política colombiana sobre la ficción del Basilisco anticomunista, diseñado por el ingeniero y caudillo falangista y Conservador colombiano, Laureano Gómez.

(1) Henderson, James. Cuando Colombia se desangró. El Áncora Editores. Bogotá. 1984. Página 168.

 

Persistir en la lucha por el comunismo

Por Nelson Lombana Silva

(Ibagué, agosto 26 de 2014) Por unanimidad se nos fue conferida la responsabilidad de ocupar la secretaria general del Partido Comunista Colombiano, local de Ibagué, Tolima. Un reto singular en un momento crucial de la vida de la ciudad musical de Colombia y de la lucha revolucionaria cruzada por la gran expectativa de un proceso de paz que se discute con mucha tenacidad, decisión y esperanza en territorio libre de América, La Habana (Cuba).

No hay bandera más sublime de blandir que la defensa a ultranza de los estatutos, el programa y la línea política de los comunistas, con ideas, solidaridad, tolerancia y firmeza, siempre en la sana dinámica dialéctica de hacer coincidir la teoría con la práctica. No hay otro camino posible. El método marxista – leninista no es infalible, pero es el método correcto para concretar el plan estratégico de los comunistas.

El desafío es mayúsculo, si consideramos el trabajo desarrollado por los y las camaradas durante los dos años anteriores. No fue un trabajo perfecto, pero sí altamente meritorio y ejemplarizante. Supieron mantener la unidad del Partido y desarrollar un crecimiento porcentual admirable y digno de destacar. Si bien el esfuerzo y la lucha profusa fueron colectivos, resulta positivo emular la gestión del saliente secretario general del local, camarada Rodrigo López Oviedo. Supo con tenacidad conducir la nave en el mar embravecido con prudencia, constancia y firmeza. No claudicó. Tampoco vaciló.

Una de sus muchas actividades que planteó y desarrolló con preocupación fue precisamente el estudio permanente de los Estatutos. En cada ejecutivo se estudiaba un artículo, se discutía colectivamente la interpretación y el significado de este en el avance del desarrollo teórico del Partido. Parece algo elemental. Pero a nuestro criterio, fue algo fundamental.

Representó al Partido con firmeza. En los debates radiales con los denominados "uribistas pura sangre" estuvimos en primera línea debatiendo con argumentos, decencia y firmeza. Pero sobre todo, siempre representando al Partido. El camarada López Oviedo dio cátedra de coraje, firmeza y consecuencia.

Así las cosas, el reto que hemos asumido no son de poca monta, tienen una profunda significación política e ideológica que asumimos con la misma franqueza que nos ha caracterizado: Fiel a los principios y convencidos que lo más hermoso del Partido son las acciones planificadas colectivamente.  No colocamos en duda la vigencia de los principios leninistas de organización y la esencia doctrinaria, humanista y científica que encarna el comunismo.

Los grandes desafíos

Ibagué es una ciudad intermedia con 600 mil habitantes, más de 600 barrios y más de 148 veredas, cruzada duramente por el nefasto modelo neoliberal que da como resultado una crisis profunda e integral. Integral en cuanto tiene varias acepciones: Social, Económica, Política, Ideológica, Ambiental y Cultural. La administración municipal hunde el acelerador en la privatización del Ibal y otros entes públicos. La movilidad es caótica y la crisis sobre el recurso hídrico se ve en la corta distancia con mucha claridad.

Los servicios públicos domiciliarios son generalmente de mala calidad y altamente costosos. En esta ciudad hay comunidades que se están muriendo de física inanición o están calmando el hambre con bóxer y alucinógenos. Es evidente la crisis hospitalaria. Nuestro hospital regional Federico Lleras Acosta agoniza y no propiamente por fatalidades inexorables de la vida, sino por la implementación a toda máquina de la política neoliberal.

El régimen no aborta la posibilidad de privatizar la universidad del Tolima en su totalidad. El fantasma de las multinacionales y transnacionales recorre la ubérrima región campesina ibaguereña en busca de las últimas reservas de metales preciosos al precio de acabar con el ambiente en su conjunto.

Hay un alto índice de analfabetismo político. Todavía el común del pueblo cree que una cosa es la política y otra lo social. Y lo más grave: Que entre una y la otra no hay relación. Prueba es que el pueblo vota por los mismos en medio de sus continuas lamentaciones de que no tiene trabajo, que hay corrupción y que esa clase dirigente nunca les cumple con las promesas. Una especie de resignación y fatalidad les impide asumir una posición crítica y analítica.

Ese es el panorama de la ciudad musical de Colombia contado a groso modo. En ese ambiente hosco se desarrolla el Partido Comunista. Como la postura del Partido no es contemplativa, sino revolucionaria, pues se desprende fácilmente la conclusión del enorme desafío de los comunistas. Es decir, no se trata de contentarnos con el simple diagnóstico, hay que hacer propuestas creíbles y liderarlas con decisión, carácter y precisión dialéctica.

Por eso, son actividades prioritarias, entre otras: La unidad y cohesión del Partido, la fraternidad y la vocación de lucha. Diciendo y haciendo. Bienvenida la crítica en la práctica, en la acción permanente. Con razón dice el camarada Edgar Sánchez Cortés: "Tenemos 600 mil ibaguereños por seducir con nuestro discurso". La lucha por la paz con justicia social, no es una frase de cajón. Es una prioridad. Hay que hacer pedagogía por la paz como bien lo dicen los camaradas Carlos A. Lozano Guillén y Aida Avella Esquivel. Hacer pedagogía por la paz significa hacerle caer en cuenta al ciudadano común y corriente que los diálogos de la Habana tienen que ver con él, con su futuro y el futuro de su familia, amigo y relacionado. Impulsar el frente amplio y democrático por la paz. No perder el horizonte de que la unidad nos hace invencibles.

La defensa del ambiente. El Partido debe seguir planteando la urgencia de preparar un paro cívico contundente enfilado a rechazar la megaminería en el área rural de Ibagué, Tolima. Para ello, debe meterse de lleno en el comité ambiental del Tolima con sede en Ibagué, con iniciativas propias, tratando de buscar consenso de que la lucha es ambiental pero también política. Hay que buscar la coherencia. Porque resulta contradictorio estar de acuerdo con la defensa del ambiente y apoyar las políticas neoliberales.

El tema relacionado con la comunicación no es tampoco de poca monta, ni un simple tema accesorio. Debe ser una preocupación prioritaria. En ese sentido, los medios alternativos juegan un papel fundamental en el terreno de la batalla ideológica. Hay que acercar más al ibaguereño al semanario VOZ La verdad del pueblo, a la Revista Taller y a las páginas web: www.pacocol.org y www.semanariovoz.com. Si en el siglo pasado era analfabeto el que no sabía leer y escribir, en este siglo es el que no sepa medianamente relacionarse con el internet. Tampoco la cultura es un tema accesorio y de poca monta. La poesía – por ejemplo – es un arma de lucha revolucionaria como lo es la prosa, el arte, etc.

Todas esas iniciativas y propuestas (seguramente algunas quijotescas) se podrán desarrollar en grado sumo, solo con un Partido organizado, cohesionado, respetuoso, ético, unido, solidario, con profunda capacidad de asombro. Es decir, un Partido marxista – leninista. Sin pretender llegar a la perfección, debemos caminar decididamente hacia allá. Gracias a todas y a todos por ese voto unánime de confianza. Esperamos no defraudar. Y como dijo alguien: "Enseñar más con el ejemplo que con la palabra".

UNO DE LOS MUCHOS SABADOS EN PRISION

Por: Camilo Insuasty Obando



No recuerdo el día exacto en que entré a una cárcel, pero si recuerdo con precisión cómo transcurrió ese día, que sería el punto de partida que emprenderíamos junto a mi familia para alcanzar nuestra libertad, nuestra libertad, ya que solo uno de nosotros estaba tras las rejas pero todos sufriríamos las dos caras de la cárcel, el afuera y el adentro.


Ese sería el primero de muchos sábados en los que entrar a la cárcel para visitar un familiar sería más que un derecho, un verdadero logro. Y es que el ser familiar de un recluso ya te mete directamente al juego que quiere el INPEC (Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario), escuadrones con  uniforme azul, que solo los había visto en televisión. Desde ese día en adelante tendríamos que aprender a sortear cada condición, cada arremetida y cada humillación por parte de la guardia de la cárcel, que era mucho más que la guardia y la cárcel.  En realidad la prisión era su imperio, ellos los emperadores y nosotros el enemigo.


En las interminables filas que se extendían decenas de metros desde la puerta principal de la cárcel, se encontraban personas (sin importar el inclemente sol o la lluvia) venidas de todas partes de la ciudad y algunas de otras regiones, personas de diferentes clases sociales, con diferentes formas de ver el mundo, en algunas se notaba que llevaban vidas cómodas, otros llevaban marcas y cicatrices que delataban su lucha diaria por la supervivencia, en todo caso, un ambiente de camaradería y solidaridad se percibía en la fila de ingreso, ya que las diferencias no importaban. El único objetivo tanto del rico como del pobre era poder entrar.

Pero como la corrupción en esté país esta inmersa en todas las esferas y espacios sociales, la cárcel no es ajena a ello y las personas con mayor estatus social y recursos económicos claramente tenían privilegios como: ingresar gran cantidad de alimentos y utensilios (los cuales sobrepasaban el limite de lo permitido a los demás), entrar más rápido, entrar sin hacer fila y demás. Eran las desigualdades entre unos y otros y eso que era solo para entrar.


Ese día sería el primero de muchos en los que vería cómo las personas debían botar la comida que llevaban a sus familiares, cómo la guardia les impedía el ingreso a personas provenientes de Antioquia, Valle, Tolima, Huila y muchas más regiones alejadas, a quienes después de un largo viaje en carretera les decían entre otras cosas que no estaban registrados, que faltaba un sello, que no estaban en el visitor (lista en que los internos inscriben a las personas que pueden visitarlos), era un sinfín de excusas que literalmente dejaba a las personas perplejas de la tristeza y sin poder ver a sus familiares.


Para visitar a un pariente o amigo en la cárcel primero debes registrarte en el sistema del INPEC para que te den tu número de entrada que se asigna por orden de llegada 500, 600, 650 era el número para alguien que como yo llegaba a las afueras de la cárcel a las 9:00 o 9:30 am, ahí era cuando uno se enteraba que muchos de los que estaban adelante habían llegado desde las 4:00 a.m., por ejemplo. Las filas se mueven con lentitud y después de las 11 de la mañana si no alcanzabas a entrar, entonces tendrías que intentarlo hasta el próximo sábado.


Es interesante ver cómo en Colombia, a pesar de las grandes dificultades y la drástica represión, sus habitantes están aún con la firme convicción de salir adelante, por ello la cárcel representaba también una oportunidad de rebuscarse algo de dinero y éramos testigos de la cantidad de personas trabajando a las afueras de la cárcel, vendiendo alimentos, tomando fotografías para las reseñas del INPEC, guardando correas, chaquetas y demás artículos que no estuvieran permitidos, por supuesto que con el tiempo, el INPEC desalojó a estas personas de las inmediaciones de la cárcel.


Ya adentro el drama se intensificaba, el tratamiento era cada vez más hostil por parte de la guardia, el lema que estaba en la entrada “tu dignidad humana y la mía son inviolables” quedaba solo escrito en la pared, para el (INPEC) eras un intruso y buscarían cualquier excusa para desestabilizarte, es una clara tendencia a la guerra psicológica. En dos oportunidades quisieron obligarme a desnudarme sin ninguna justificación y sé de casos de mujeres quienes tuvieron que desvestirse arbitrariamente. Muchas veces nos obligaban a sacar y botar la comida o a comernos lo que estaba “prohibido”. Ilógicamente, para el INPEC los artículos no permitidos cambiaban cada semana. En otra ocasión, me acusaron falsamente de saltarme uno de los filtros caninos, recibiendo gritos e intimidaciones. Las requisas eran intensas y quienes las realizaban al tiempo hostigaban a las personas con preguntas y maltratos. La espera era eterna y finalmente luego de unas 3 o 4 horas estabas ante la última puerta que separa la cárcel dentro de la misma cárcel. Detrás de aquella puerta están madres, hermanas, esposas, hijas, amigas y ese es un hecho invisible para la sociedad, puesto que para la gran mayoría son solo “delincuentes”.


El ambiente siempre es muy agotador al interior de un patio carcelario, sin necesidad de ser claustrofóbico te sientes asfixiado y muy pocas veces tienes motivos para sonreír en un lugar donde el tiempo pasa exageradamente lento.


Quieres salir de ahí, la felicidad de ver a tu ser querido es contrarrestado por el estrés vivido durante el día.  Si unas pocas horas parecen interminables dentro de la cárcel, imaginarse 4, 5 años o incluso 30 o 40 realmente es muy difícil. Es duro ponerse en esos zapatos y aceptar esa cruda realidad. El tiempo de visita era corto y estremecedor, intentabas pensar en las cosas positivas y te interesabas por conocer aquello que nunca habías conocido, y era el mundo carcelario. Las condiciones en las que las prisioneras vivían y viven dejan mucho que desear. Si bien la cárcel de mujeres el Buen Pastor no presenta las condiciones extremas de las cárceles para hombres y/o otras cárceles, ésta también presenta hacinamiento. Las celdas en que dos o más prisioneras deben dormir y vivir son de un espacio exageradamente reducido. El servicio de salud es pésimo, por no decir que nulo.  Así mismo como los espacios de bibliotecas, recreación, aseo y demás son bastante precarios. Pero ahí estábamos compartiendo el drama, tanto de quienes estábamos afuera como los que estuvieron, están y estarán adentro.


Las visitas terminaban demasiado pronto, querías estar un poco más, una hora o dos pero el INPEC con bastante rapidez desocupaba el patio y eran esos, los últimos instantes, con más  afán que emotividad, los que marcaban el cierre de la jornada. Al cerrarse la puerta estabas listo para salir. Había filas al igual que cuando entrabas pero ya la guardia no era tan rígida a esa hora del día, aunque sí demorada. Ya no hay registro de lo que queda atrás, solo hay una puerta y tras ella hay muchas vidas truncadas, luchando, tratando de sobrellevar el olvido y el encierro, tratando sólo tratando, de llevar una “vida normal”.


Estabas de nuevo afuera de la cárcel, respiras entonces un momento antes de emprender  el camino. El mundo sigue igual, los carros circulan, las familias pasean, nada se detiene. Todo parece estar en la relativa normalidad de siempre. Para el afuera no existe la cárcel, pasas y la miras desde lejos, es como si se dejara morir a su suerte a cientos de personas, ciertamente lo es.


Pero desde ese día yo vería con otros ojos la cárcel, ese sería el primero de muchos sábados en los que estaría allí, ya que las crueldades, la injusticia y la persecución que tan frecuentes son en Colombia había tocado nuestra puerta arrebatándonos a nuestra madre Liliany Obando, en una tarde de agosto del 2008.  Su compromiso por alcanzar mejores y más equitativas condiciones de vida para muchos colombianos le había costado el señalamiento del Estado, la indiferencia de muchos a quienes consideraba “cercanos” o “amigos” y posteriormente el encierro.


Como familia y como muchas familias más, vivimos a la par el encarcelamiento de nuestros familiares. El drama se vive con igual intensidad tanto por los que estamos afuera como los que están adentro. Cuando uno de los tuyos es privado de la libertad, el nucleó familiar cambia drásticamente y en un país donde el gran número de hogares está compuesto por madres cabeza de hogar, se vuelve realmente difícil sobrellevar la cotidianidad y prácticamente sobrevivir cuando es la madre quien está tras las rejas.


Fue así como pasaron los años empapándonos cada vez más de las difíciles realidades que crea un Estado leviatán, indolente y represivo.
Pero las condiciones adversas también trajeron consigo aspectos positivos como la solidaridad dentro de la misma familia, la toma de conciencia, la lucha por los derechos, el ser reflexivos ante las dificultades de miles de colombianos quienes están privados de la libertad y sus familias.


Si lo que se buscaba con el encarcelamiento era generar miedo, en las familias colombianas, esto ha tenido un efecto contrario, las ha armado de valor y firmeza y cada fin de semana, a las afueras de todas las cárceles del país estarán ahí con dignidad y templanza envidiables.

La población civil como escudos humanos

Por Comunidad de Paz de San José de Apartadó


De nuevo, se reafirma la realidad de muerte y guerra que se vive en la región y que coloca en grave riesgo a la población civil, en especial a nuestra Comunidad de Paz. Las mentiras con que siempre ha actuado el Gobierno, se sigue destapando no solo por los hechos realizados por el Ejercito en la masacre del 2005, sino además de la paz y tranquilidad de la que se habla en a región, pues, las evidencias muestran la situación real contraria al discurso del Gobierno:
·      El sábado 9 de agosto de 2014, hacia las 8:00 horas y por espacio de varios minutos se presento un fuerte combate entre tropas del Ejercito Nacional y Guerrilleros de las Farc, en el casco urbano de San José de Apartado. Colocando en riesgo a la población civil de dicho poblado.

·      El miércoles 13 de agosto de 2014, hacia las 12;00 horas y por espacio de una hora se presente un nuevo enfrentamiento entre tropas del Ejercito Nacional y Guerrilleros de las Farc, en el casco urbano de San José de Apartado, en medio del fuego cruzado las actividades escolares se cancelaron y tanto estudiantes como profesores se vieron en la obligación de suspender la jornada escolar. Nuevamente se coloca en grave riesgo no solo a la población civil sino además a todos los niños y maestros de la escuela en el casco Urbano de San José, la cual en varias ocasiones ha sido impactada por proyectiles de arma de fuego.

·      El lunes 18 de agosto de 2014, hacia el medio día se escucharon varias ráfagas de fusil disparadas desde la Base Militar de San José de Apartado.

·      El miércoles 20 de agosto de 2014, un campesino de Rodoxali fue amenazado por los paramilitares y obligado a vender su finca, pues según el argumento de los paramilitares vienen comprando terrenos en las veredas Rodoxali y la Hoz pertenecientes al Corregimiento de San José de Apartado, todo en coordinación con la Fuerza Publica.

·      El jueves 21 de agosto de 2014, en horas de la tarde tropas del Ejercito Nacional adscrita a la Brigada XI con cede en Montería, Córdoba, irrumpió un espacio de nuestra Comunidad de Paz en la Vereda Bellavista en el corregimiento de San José de Apartado. A pesar de que miembros de nuestra Comunidad les solicitaron que se retiraran del lugar, ya que estaban en una propiedad privada y que además la presencia de ellos colocaba en riesgo a los civiles, los militares alegaron de que ellos podían estar donde se les diera la gana.

·      El viernes 22 de agosto de 2014, hacia las 15:00 y por espacio de una hora se presento un fuerte enfrentamiento entre tropas del Ejercito Nacional y Guerrilleros de las Farc en la vereda Bellavista del Corregimiento de San José de Apartado. Resultando varias viviendas entre ellas de miembros de nuestra Comunidad de Paz, afectadas por los impactos de los proyectiles disparados por los Militares. También resulto una vaca muerta y otra herida, de igual forma una bestia fue impactada por un artefacto explosivo lanzado por los militares que además afecto al señor Jesús David Correa al momento que la cabalgaba. De igual forma por espacio de dos horas fueron retenidos los civiles y pobladores reconocidos en la región; Jesús David Correa, Luis Adán Guerra George, Antonio Jiménez, Carlos Montoya, Roveiro García, José Apolinar Cataño y el niño Esteban Guerra Jiménez de 8 años. Acusándolos de ser guerrilleros HP a quienes no solo los maltrataron verbalmente sino además físicamente. Los Militares utilizaron la escuela y las viviendas de los civiles como trincheras. A pesar de que el jueves 21 de agosto del 2014 miembros de nuestra Comunidad les había solicitado que se retiraran del lugar ya que la presencia de ellos podía ocasionar riesgo a la población civil.

·      Este mismo viernes 22 de agosto de 2014, hacia las 16:00 horas la Defensoría del Pueblo fue informado de los hechos y de la retención de los civiles, a lo que como de costumbre contestó que ya habían realizado las gestiones y que los civiles ya habían sido puestos en libertad por parte de los militares. Esta misma respuesta dieron los mandos de la Brigada XI del Ejercito Nacional, lo que a todas luces contradice la realidad. Las instituciones tanto militares como de la Defensoría del Pueblo se las arreglan para confeccionar una misma versión contraria al sufrimiento de las victimas civiles, protegiendo a si con tal descaro a los victimarios. No es la primera ves que la Defensoría del Pueblo no sabe o no responde, aun mas grave, se atreven a no hacer absolutamente nada por el campesinado victima de las agresiones de los agentes del Estado.

Los hechos que dejamos a la historia muestran la gravedad de la situación, las amenazas de los paramilitares que actúan en complicidad de la Fuerza publica, colocan en eminente riesgo los retornos y la vida de los miembros de nuestra Comunidad y de la población civil de la zona, los enfrentamientos cercanos a los lugares de la Comunidad son factor de desplazamiento de las familias.
La estigmatización de la que somos victimas, solo muestra la miopía de los que siembran la muerte, los que solo actúan con la lógica de la muerte siguen creyendo que sus acciones de exterminio, estigmatización, amenazas, nos harán retroceder en nuestros principios humanitarios, de respeto a la vida, de buscar la verdad, la justicia y la solidaridad, se equivocan totalmente, la luz alternativa nunca se apaga, pues, es luz viva alimentada por el sentir de toda una humanidad.

En la cárcel Distrital de Neiva “no hay cama pa’ tanta gente”

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Reveladoras imágenes muestran el hacinamiento inhumano en que conviven 1664 internos en el centro penitenciario del Distrito Judicial de Neiva, en cuyas instalaciones sólo hay cupo para 933. El 'plan reglamento' adelantado por los sindicatos del Inpec, en varias cárceles del orden nacional, busca poner orden a esta preocupante situación.

Una superpoblación que supera el 80 por ciento de su capacidad, es la realidad que vive actualmente la cárcel del Distrito Judicial de Neiva, en el municipio de Rivera. Así lo denunció en entrevista con DIARIO DEL HUILA, el dragoneante Jenner Humberto Arias Losada, presidente del sindicato de trabajadores del Inpec, Sintrapec Huila-Neiva.
El líder sindicalista señaló que el establecimiento penitenciario fue creado para un cupo real de 933 internos, y hoy se hallan confinados 1664, en celdas que miden 2x2 en donde conviven hasta cuatro internos en cada una de ellas.
Lo anterior conlleva a graves inconvenientes de salubridad. Precisamente por la superpoblación los reclusos se ven obligados a buscar otros sitios fuera de las celdas para poder pasar la noche. Los pasillos y hasta los baños de la cárcel se convierten entonces en improvisados dormitorios, demostrando así que la infraestructura física del centro carcelario se quedó pequeña para albergar tal capacidad de internos.
Pero además se presentan otros inconvenientes, “tiene que ver con la minoría de baños para subsanar las necesidades fisiológicas de quienes se encuentran allí privados de la libertad. Se presenta algunas fallas de alumbrado público, igualmente con el servicio de agua, porque la cárcel del distrito de Neiva no tiene cuneta con agua potable, ésta se saca de aljibes o pozos por que no llega por acueducto; es por esto que se presentan racionamientos en ciertas horas del día o de la noche. Yo hago un llamado a los gobiernos Departamental y Municipal para que nos presten atención y poder prestar un mejor servicio”, expresó el presidente de Sintrapec.

Personal insuficiente
El personal de funcionarios del Inpec que laboran en el centro penitenciario de Rivera es inferior al que se necesita para cubrir la población actual de internos, aseguró el dragoneante Jenner Humberto Arias. “Son aproximadamente 140 unidades para salvaguardar la seguridad y la custodia de los 1664 internos. Esta falta de personal nos afecta muchísimo con respecto al traslado de internos, y acarrea que algunas veces se dejen de llevar a las diferentes audiencias judiciales. Ante la escasez de guardias, el esquema de seguridad se ve minimizado y es contraproducente, porque prima la vida del interno y del mismo funcionario que lo traslada. Ya hemos tenido casos como el de Florencia, que mataron 4 compañeros en un traslado de una remisión, o el caso sucedido en El Espinal, donde fue sicariado un compañero, por quienes se prestan a rescatar a los internos, inclusive sucede mucho en los hospitales”, explicó.


Conforme a los protocolos de seguridad, se concreta que el traslado de internos fuera de los establecimientos, merece un esquema de seguridad según la peligrosidad de cada interno, en ningún caso puede ser inferior a 1 guardia con un interno.
Sin embargo, señaló el sindicalista que hasta el momento los traslados a las audiencias hacia el Palacio de Justicia están funcionando normalmente. “De 14 a 20 internos por un promedio de 12 unidades de guarda que son quienes los trasladan a los diferentes entes judiciales y centros de atención médica”, sostuvo.
Y añadió, “nosotros como funcionarios del Inpec pedimos se cumplan los derechos fundamentales laborales, que se tengan en cuenta los extensos horarios de más de 27 horas que cumplimos, tenemos familias”.

No hay cupos en la Cárcel de Neiva
“Día a día llegan internos pero no es posible recibirlos porque estamos superpoblados”, recalcó el Dragoneante Arias Losada, quien afirmó que son los funcionarios del Inpec son los llamados a controlar esta situación, pues ya se hace imposible tener o recibir más internos, hasta tanto el Gobierno no tome acciones concretas y contundentes. Indicó que la bancada sindical en Bogotá está haciendo acercamientos con el Gobierno para concluir satisfactoriamente esta problemática carcelaria, teniendo en cuenta las políticas del mismo Estado.


“Quiero hacer énfasis en esto a los entes gubernamentales como la Policía Nacional, el CTI, la Fiscalía, que entiendan de que prima en el marco de los derechos humanos la vida, y la seguridad tanto del infractor penal detenido como del guardián”, puntualizó.
Ante la negativa de recibir más internos, los capturados con medida de aseguramiento en centro carcelario están siendo llevados a las cárceles de municipios como Garzón, Pitalito y La Plata, los cuales no se han unido al ′plan reglamento′.

′Plan reglamento′
El sindicato Sintrapec Huila Neiva hace parte de una bancada del orden nacional que se ha unido para reactivar lo que han denominado como ′plan de reglamento′, que segתn explica Arias Losada, no se trata de un paro, sino de una acciףn para acatar los protocolos de seguridad y de humanizaciףn en los centros carcelarios del paםs, enmarcados en la Ley 1709.
ֹsta deja establecida la capacidad de personas, donde superado el 20% del cupo ya se trata de una superpoblaciףn o hacinamiento que vulnera los derechos tanto del infractor penal detenido como de los funcionarios que trabajan en estas cבrceles.
Desde el 5 de agosto se empezף a implementar dicha acciףn en la Cבrcel Distrital de Neiva. A la fecha ya completa 17 dםas, en que no se estבn recibiendo internos evitando asם que aumente el parte de sobrepoblaciףn.
La acciףn exige ademבs dotaciףn suficiente y adecuada para desempeסar la labor de los guardias. Hasta el momento la orden de la bancada sindical es de continuar de manera indefinida el plan reglamento.

Por: Amaury Machado Rueda

Fuente: Diario del Huila

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